Universidad realiza ceremonia de bienvenida a alumnos de los programas BETA, PACE y Propedéutico

Un total de 100 estudiantes recibieron los diplomas que acreditan su ingreso a la PUCV. Por primera vez nuestra Casa de Estudios efectúa un acto oficial para acoger a estos alumnos que destacan por su talento académico y su afán de superación.

07.03.2017

La inclusión del talento académico, independiente del origen socioeconómico de las familias, es una de las políticas centrales de nuestra Universidad. Al respecto, la PUCV cuenta desde hace 10 años con el Programa BETA que contempla el enriquecimiento curricular para escolares con talento académico, donde los estudiantes tienen la opción de desarrollar sus conocimientos y capacidades en un entorno educativo de alta calidad, ampliando tanto sus posibilidades de realización como su aporte a la sociedad.

En esta misma línea, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso cuenta desde hace dos años con el programa Propedéutico para fortalecer la experiencia educativa de alumnos de 4° medio provenientes de establecimientos educacionales subvencionados y municipales con altas capacidades, a quienes se les prepara desde el ámbito académico y socioafectivo para ingresar a la universidad.   

Además, nuestra Casa de Estudios participa del Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo (PACE) propuesto por el Ministerio de Educación donde se busca contribuir a que jóvenes de 3º y 4º medio provenientes de establecimientos educacionales municipalizados de sectores vulnerables tengan la oportunidad de acceder de manera equitativa a la educación superior. 

Un total de 100 estudiantes que integran estos tres programas ingresaron este año a la PUCV y para acogerlos en esta nueva etapa formativa que comienzan se realizó por vez primera una ceremonia de bienvenida en el Salón de Honor, la que fue encabezada por el rector Claudio Elórtegui; el vicerrector Académico, Nelson Vásquez; y el director de estos tres programas en la Universidad, David Aceituno, entre otros académicos e invitados.

Al respecto, el rector Elórtegui planteó que todos los estudiantes sin importar sus características socioeconómicas deben tener la posibilidad de alcanzar su pleno desarrollo como personas y profesionales, reconociendo su esfuerzo y dedicación, lo que ha sido un objetivo estratégico en la PUCV y se ha potenciado últimamente a través del área de inclusión del talento. 

“La PUCV se ha comprometido con la inclusión del talento en la educación superior, sin importar el origen socioeconómico de los estudiantes que ingresan. En ese sentido, nuestra Universidad se ha caracterizado por ser una institución altamente inclusiva que reproduce en su interior, a través de la disposición de su alumnado, las características de la sociedad chilena, considerando la diversidad de origen geográfico, el tipo de colegio del que proviene y también su condición socioeconómica”, precisó.

ESTUDIANTES VALORARON ESTA OPORTUNIDAD

María Paz Silva proviene de la localidad de Chincolco y estudió en el Liceo Técnico-Agrícola Cordillera. Siguiendo su vocación se matriculó a través del Programa PACE en la carrera de Agronomía.

“Para mí ha sido muy importante y especial este ingreso a la PUCV. Vengo de una zona rural donde las posibilidades de ingresar a la universidad son pocas. Tuve que elegir entre estudiar y trabajar. Opté por lo primero para sacarle un peso de encima a mi familia. Estoy muy contenta y vengo con todas las ganas de culminar con éxito mi carrera”, añadió.

Por su parte, Constanza Cueto, hoy estudiante de la carrera de Oceanografía en la PUCV afirmó que “antes de PACE no era una opción entrar a la universidad porque no tenía los recursos. Por una parte me siento distinta por el hecho de haber pertenecido a PACE, pero por otra me siento bien porque en el programa me dieron la oportunidad de estudiar; entonces esta bienvenida la tomo como un reconocimiento al esfuerzo de nosotros por querer salir adelante”.

Finalmente, Gabriel Saldivia, hoy matriculado de Periodismo en la PUCV y ex estudiante del Propedéutico, considera que se ha adaptado fácilmente con sus compañeros y a la carrera, gracias a la capacidad de socializar que le ayudaron a desarrollar en el programa.

“Lo que más le debo al Propedéutico es que me ayudó a elegir la carrera y a elegir bien. Propedéutico me fue guiando y dando responsabilidades que en el colegio no tenía y que ahora también tenemos en la PUCV, por ende, el programa fue como un puente para llegar a esta realidad y me ayudó a adaptarme rápidamente al ritmo universitario. Instancias como éstas, de reconocimiento, hacen que uno se sienta bien por haber elegido un programa de educación de la Católica de Valparaíso”.

Por Juan Paulo Roldán y Carolina Gaete

DGVM/Programas BETA, PACE y Propedéutico  

Fotos: Ángela Tobón Coral