Egresada de Derecho es seleccionada para realizar pasantía que impulsa la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Francisca Cruz, que integrará un grupo de 15 seleccionados, reconoce que ésta “será una experiencia que me abrirá la mente y me permitirá conocer otra cultura”.

15.12.2016

Entre el 19 de enero y el 5 de mayo, Francisca Cruz Arancibia, de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, formará parte del selecto grupo de 15 jóvenes estudiantes y recién egresados provenientes de países que integran la OEA que participarán en el Programa de Pasantías que impulsa la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para estudiantes.

Sobre las motivaciones que tuvo para participar en esta pasantía, la egresada de la PUCV explicó que está interesada en el derecho internacional: “en mi memoria analicé la demanda de Bolivia, y si ésta tiene o no fundamento en el derecho internacional. Además, en los dos últimos años he estado participando en un concurso de juicio simulado, llamado Phillip C. Jessup, que utiliza el procedimiento de la Corte de La Haya en casos de derecho internacional, que incluye temas de derechos humanos, como por ejemplo derechos indígenas”.

Con entusiasmo proyecta el trabajo que realizará en esta pasantía en Estados Unidos, a solo unas cuadras de la Casa Blanca: “Como pasante voy a estar trabajando con un abogado y veré si todos los requisitos de una solicitud que llegue a la Comisión se cumplen, por ejemplo si ha pasado por todo el sistema judicial nacional, y si es necesario que ese caso se vaya a la Corte o solo pueda ser resuelto en la comisión".

“Para un profesional que le gusta el derecho internacional y los derechos humanos, el estar aplicándolo es sumamente inspirador realizar esta pasantía por cinco meses (…) Ésta será una experiencia que me abrirá la mente y me permitirá conocer otra cultura”, agregó.

DERECHO POR VOCACIÓN

Como una experiencia única e inigualable califica Francisca Cruz el haber estudiado Derecho en la Católica de Valparaíso, carrera que quiso desde que era muy pequeña.

Recuerda que cuando ingresó al Instituto Rafael Ariztía en Quillota, las palabras del hermano Luis Cornejo, de la Congregación Marista, la marcaron para siempre: “no estudien por dinero, háganlo por vocación”. A partir de ahí, reafirmó su idea de ingresar a Derecho: “quise, a través de la carrera, hacer que las voces que no se escuchan, puedan ser oídas”.

Proyectándose en el futuro, piensa ingresar a la Academia Diplomática y, de ahí, tener la posibilidad de trabajar en alguna organización internacional. “La continuidad que nos da la Escuela de Derecho y la inspiración que entregan los profesores, no solo ayudan a que uno sea un buen profesional, sino que un profesional con la visión de cómo hacer vocación a partir de la carrera”, concluyó.

Por Juan Pablo Guerra

Dirección General de Vinculación con el Medio