Directores de colegios participan en ciclo de seminarios sobre gestión emocional

La actividad se desarrolló dentro del Programa de Fortalecimiento para la Formación Inicial Docente y convocó a directores de establecimientos educaciones que se vinculan con nuestra Universidad, como centros de práctica de estudiantes de pedagogía.

17.09.2020

El impacto que ha tenido la pandemia en el sistema educacional, ha llevado a los establecimientos a abrir espacios de reflexión y conversación respecto a cómo la situación actual ha afectado la noción de normalidad y la emocionalidad en las personas. Es por esto, que la Unidad de Formación Inicial Docente de la Vicerrectoría Académica, organizó el ciclo de seminarios online “Convivencia Escolar: emocionalidad en tiempos de crisis sanitaria” dirigido a los directores de los colegios que se vinculan con nuestra Casa de Estudios, como centro de práctica para estudiantes de pedagogía. 

El evento, enmarcado en uno de los objetivos del Programa de Fortalecimiento para la Formación inicial Docente, fue liderado por el Director General de la Superintendencia de Educación, Mario Gómez, y por la Psicóloga Claudia Cuneo. En este sentido, la actividad tenía como propósito aprender a gestionar la emocionalidad en tiempos de crisis, analizando su impacto en la convivencia escolar e identificando las distintas emociones, diferenciándolas de los estados de ánimo para aprender herramientas útiles y oportunas, que luego permitan acompañar a otras personas en situaciones complejas.

Este ciclo de seminarios se desarrolló entre el 31 de agosto y el 9 de septiembre, e invitó a 109 directores y miembros de los equipos directivos de los diferentes colegios que se vinculan como centros de práctica. De esta manera, en primera instancia la actividad fue encabezada por Mario Gómez, quien abordó la emocionalidad desde las organizaciones y la política pública, así como también planteó, a través de datos, cómo tras el contexto de crisis se han enfrentado las denuncias dentro del área de la educación. Igualmente, el Director General de la Superintendencia de Educación, señaló que hoy existe un problema en la forma en la que se está creando una relación e interactuando con el sistema escolar, por lo que se hace necesario enfrentar esta situación desde la academia y la política pública.

GESTIÓN EMOCIONAL

En la primera parte del seminario sobre gestión emocional, la Psicóloga Claudia Cuneo interactuó con los participantes respecto a sus emociones y principales sentimientos experimentados durante la pandemia. En este sentido, se destacó lo esencial de identificar que cada emoción tiene un cuerpo y un lenguaje y que carga con un estilo distinto, por lo que detectarlas es primordial al momento de ejecutar cualquier tipo de acción que involucre la contención.

Asimismo, se apuntó a la importancia de asumir la normalidad de ciertas emociones, y cómo el aprender a enfrentarlas en uno mismo, nos puede dar las herramientas para ayudar a otros. Frente a lo anterior, la especialista señaló que “hemos sido educados para no mostrar nuestras emociones, como si la vulnerabilidad fuera signo de debilidad, pero la emocionalidad es un recurso y, de hecho, es un recurso estratégico”. 

Para la segunda sesión del seminario sobre gestión emocional, se invitó a los directores a preguntarse cuál es su nivel de tensión corporal, según las emociones que están experimentando y el lenguaje que puede surgir en estos estados.  Del mismo modo, Claudia Cuneo les aconsejó no reprimirse y expresar lo que sienten en el momento que ocurren los hechos. “Nosotros somos muy analfabetos emocionales y vivimos en un coma emocional. Entonces, andamos por la vida anestesiados sin sentir lo que nos pasa y luego, cuando lo sentimos, no lo expresamos cuando corresponde y en el momento que exacto”, manifestó la Psicóloga.

En la tercera sesión del seminario, los directores de colegios recibieron recomendaciones para poder sobrellevar la incertidumbre y evitar caer en estamos de ánimo y emociones negativas. En por eso, que se les aconsejó optar por una alimentación equilibrada, actividad física y mantener un lugar de descanso y desconexión tecnológica. Asimismo, se abrió un espacio para realizar ejercicios de respiración y relajación, para ayudar a los participantes a liberar las tensiones del cuerpo, provocadas por la ansiedad y angustia producto del confinamiento.

Por Ivón Becerra

Formación Inicial Docente