Escuela de Alimentos de la PUCV conmemoró 62 años de historia

En la ocasión, se efectuó una misa que estuvo a cargo del padre Gonzalo Bravo y también se ofreció una charla sobre diversidad agroalimentaria y gestión territorial a cargo del profesor del Instituto de Geografía, Jorge Negrete.

03.11.2017

Con una misa que estuvo a cargo del padre Gonzalo Bravo se iniciaron oficialmente las actividades de conmemoración de los 62 años de historia de la Escuela de Alimentos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Académicos, funcionarios, estudiantes y exalumnos se reunieron en el patio de la Escuela para orar por todas aquellas personas que han marcado a la Escuela durante estas seis décadas y además proyectar su futuro.

Entre los asistentes, estuvo el vicerrector Académico de la PUCV, Nelson Vásquez, quien destacó que todos quienes eligieron la carrera de Ingeniería en Alimentos se ubican en una problemática central para el desarrollo de la humanidad en pleno Siglo XXI: la necesidad que existe por desarrollar productos de calidad que no impacten el medioambiente y terminar con el hambre en el mundo.

“Estos 62 años llegan en un momento muy importante para nuestra Universidad. Estamos viviendo un contexto de Educación Superior distinto. Probablemente, las políticas públicas que se están generando en este momento irán de manera progresiva impactando a las universidades, donde instituciones como la nuestra tendrán que enfrentar mayores exigencias y competitividad”, precisó el vicerrector Vásquez.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos, Jorge Saavedra, se refirió al plan de integración que están realizando para favorecer la interdisciplina entre la Escuela de Agronomía y la Escuela de Alimentos.

“El plan tiene dos ejes: un ámbito que denominamos cara a cara, es decir hacer un encuentro entre los investigadores, pues nos hemos dado cuenta que hay muchos puntos temáticos donde la complementariedad es obvia y que por distintas razones no se ha concretado. Tenemos a profesores de ambas escuelas publicando y postulando juntos a proyectos, lo que se ha dado con bastante éxito. Esto debe expandirse”, indicó.

En segundo lugar, el decano Saavedra planteó que se potenciará el ámbito del postgrado, lo que contribuye a mejorar la calidad de los investigadores. “Efectivamente, la principal vinculación y la más rápida entre ambas escuelas es la investigación. Al tener estudiantes de Doctorado, la calidad de nuestra investigación sube y los tiempos de los profesores se ven favorecidos, es una cadena virtuosa”, agregó.

DESAFÍOS FUTUROS

Al respecto, la directora de la Escuela de Alimentos, Jacqueline Reveco, señaló que estos 62 años de trayectoria se conmemoran en un momento de inflexión, pues están completando un periodo de recambio generacional y dotando de savia nueva al cuerpo de profesores para tener un impulso adicional que se refleje en la investigación de la ciencia de los alimentos.

“Con una mirada a futuro estamos pasando de la investigación básica y estamos poniendo la mirada para asegurar el alimento de las futuras generaciones. Estamos trabajando en un proyecto internacional con la Universidad de Glasgow en Escocia para rescatar bionutrientes y compuestos activos de alimentos que no se están aprovechando”, advirtió.

La directora destacó además la puesta en marcha durante 2018 del Doctorado en Ciencias Agroalimentarias, programa que será impartido por académicos de las escuelas de Alimentos y Agronomía.

También continuará implementándose la línea de Asistencia Técnica, donde la Escuela de Alimentos es un laboratorio de referencia para Sernapesca, lo que es muy importante porque se dedica exclusivamente a los productos hidrobiológicos, que se vinculan con las exportaciones.

A las actividades de aniversario asistieron un grupo de exalumnos. Uno de ellos es Fernando Arcos, quien integra el comité asesor empresarial de la Escuela de Alimentos. El ingeniero estudió entre 1975 y 1982 en la PUCV. En Nestlé trabaja hace 28 años. Hoy es el jefe del área de producción en la planta ubicada en San Fernando y se encarga además del área de atención industrial.

“La Escuela de Alimentos siempre ha sido una comunidad muy cercana. Contribuyó en la entrega de conocimientos más técnicos, pero además fue un aporte en otros aspectos como las competencias blandas, considerando las responsabilidades que uno enfrenta en la industria. Acá uno siempre se siente bien acogido y hemos mantenido una relación muy cercana”, añadió.

En la oportunidad, el académico del Instituto de Geografía de la PUCV, Jorge Negrete, desarrolló la charla titulada “Globalización, Diversidad Agroalimentaria y Gestión Territorial: el desafío del desarrollo sustentable con seguridad humana”. El profesor expuso sobre las dificultades que existen para avanzar en la gobernabilidad de los territorios considerando los contextos locales, nacionales e internacionales.

Además, dio a conocer algunos ejemplos sobre la relación que se genera entre los investigadores y los sectores público-privado. Uno de los trabajos que destacó es el proyecto para contribuir al desarrollo sostenible de la quínoa, donde se trabajó con expertos franceses y además se reconoció el aporte de las comunidades indígenas que han conservado este producto por varias generaciones.

“La quínoa responde a los cambios del clima, considerando las variaciones en las precipitaciones, es tolerante al frío, la sequía y la salinidad. Es considerada un alimento del futuro por la FAO y representa un desafío para los futuros ingenieros de alimentos de la Universidad, pues puede contribuir a enfrentar la problemática del hambre en el mundo”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio