Escuela de Alimentos de la PUCV conmemoró sus 63 años de existencia

En la ocasión, la académica Jessica López efectuó la conferencia titulada “Los alimentos como fuente de salud: alimentos funcionales y compuestos activos”.

19.10.2018

La Escuela de Alimentos de la PUCV está nuevamente de aniversario. Esta semana cumplió 63 años de trayectoria ininterrumpida, formando a generaciones de profesionales capaces de desempeñarse con éxito en las áreas concernientes al procesamiento industrial de los recursos alimenticios considerando el marco valórico y la excelencia en su instrucción.

En el patio central de la Escuela comenzaron las celebraciones con una breve Eucaristía y luego se efectuó la conferencia titulada “Los alimentos como fuente de salud: alimentos funcionales y compuestos activos”, a cargo de la profesora Jessica López.

El decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos, Juan Eugenio Álvaro, destacó la cooperación que ha surgido últimamente entre la Escuela de Alimentos y la Escuela de Agronomía, lo que se ha reflejado en el claustro de su programa de Doctorado en Ciencias Agroalimentarias.

“Ambas unidades se perfeccionan y crecen mutuamente, dando a lugar a proyectos en conjunto. Como ejemplo está la génesis del programa de Doctorado en Ciencias Agroalimentarias que comenzó a operar el segundo semestre de 2017. Este programa da respuesta a la necesidad de contar a nivel nacional con profesionales de nivel avanzado en temáticas vinculadas a la producción primaria y al procesamiento de alimentos. También es un reflejo de la política de los estudios avanzados de la PUCV de velar por el aumento de la cooperación entre unidades académicas y el desarrollo de iniciativas de carácter interdisciplinario”, señaló.     

Por su parte, la directora de la Escuela de Alimentos, Jacqueline Reveco, agregó que “estos 63 años nos encuentran en un punto de inflexión donde nuestros antiguos académicos han dejado de pertenecer a la Escuela y está llegando un nuevo contingente de profesores, con nuevas energías y desafíos. A partir de este punto, la internacionalización está más presente y lo mismo en el ámbito de la vinculación con la sociedad, a través de nuestra participación en comisiones en el Senado para aportar a la discusión de leyes. Otro aspecto se relaciona a la Responsabilidad Social donde la PUCV es parte del Observatorio Regional de Responsabilidad Social para América Latina y el Caribe (ORSALC) y nosotros aportamos en esa línea”, complementó.

Entre los desafíos futuros, la directora agregó que se está trabajando en la creación de nuevas metodologías y en el desarrollo de nuevas formas para alimentar al mundo, aprovechando al máximo lo que la naturaleza nos entrega y también se está potenciando la asistencia técnica.

“En esta línea tenemos dos grandes focos: la participación de la Escuela en cursos de capacitación con o sin código SENCE pensados para comunidades y así las personas adquieran competencias básicas que les permitan tener un sustento para su vida. Hemos llegado a comunidades remotas en Isla de Pascua y Puerto Natales. También tenemos un área de análisis químico y microbiológico a través de nuestro laboratorio que es un espacio de referencia para Sernapesca. Eso nos vincula de manera directa con el sector industrial. Nos mantenemos al día en materia analítica en qué es lo que se pide en los mercados”, complementó.

En el ámbito del postgrado, se está trabajando para contar con un futuro programa de Magíster y se ha ampliado el ámbito de la cursos y diplomados.  “En el área de investigación, nuestra Escuela se adjudicó un proyecto Fondef para la construcción de un equipo para estabilizar vinos con luz ultravioleta pulsada. Es el único adjudicado este año y se está trabajando con un experto de la Universidad de Glasgow con quienes tenemos vínculos hace alrededor de un año”, agregó.

ALIMENTOS FUNCIONALES

La profesora Jessica López expuso sobre los alimentos funcionales y su aporte a la salud. La experta planteó que a nivel mundial se ha observado un fenómeno de transición alimentaria donde se está pasando de la prevalencia de personas con desnutrición a un aumento de los casos de sobrepeso y obesidad, lo que se ha transformado en un problema de salud global.

La obesidad es una enfermedad sistémica que involucra a todas las edades y clases sociales, lo que se vincula a complicaciones cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, hígado grado no alcohólico, tipos de cáncer y una menor esperanza de vida. “Chile tiene un 28% de prevalencia de obesidad en adultos. Según estadísticas de la OMS, nuestro país está en el 6° lugar después de países como Estados Unidos y México. Según la Encuesta Nacional de Salud, tres de cada cuatro personas tienen obesidad en Chile y uno de cada cuatro niños padece de esta enfermedad”, advirtió.

La profesora López mencionó que en ese sentido ha tomado fuerza la línea de alimentos funcionales que contienen sustancias beneficiosas para nuestro organismo. ¿Qué beneficios tiene un alimento de estas características? Mejora nuestro metabolismo, favorece el crecimiento y desarrollo corporal, ofrece protección a nivel cardiovascular y digestivo, entrega defensa de la salud, entre otros aspectos.

Algunos compuestos bioactivos que se perciben en los alimentos funcionales son el Omega 3 en el pescado, los péptidos de los lácteos, la luteína del huevo, el licopeno del tomate y el limoneno de los cítricos. “Las plantas también pueden ser una buena fuente de componentes bioactivos. En efecto, el 25% de los medicamentos de las industrias farmacéuticas tienen elementos que son de origen vegetal”, concluyó la académica.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio