Estudiantes de Valparaíso, Casablanca, Quintero, Quillota, Quilpué y Puchuncaví están participando de clases a distancia de BETA PUCV

Profesionales del Programa y profesores en formación de la PUCV crearon un programa de trabajo según la metodología 'Aprendizaje-servicio'

05.06.2020

El Programa BETA PUCV se encuentra realizando sus clases on line, y según su último catastro,  36  estudiantes tienen dificultades de conectividad. Para ellos y ellas, se planificó un programa de clases a distancia que se está realizando en conjunto estudiantes de pedagogía de la PUCV.

En esta iniciativa, mediante la metodología 'Aprendizaje-servicio', los y las alumnas de BETA desarrollarán un proyecto personal basado en la experiencia que están teniendo en el contexto de esta pandemia y así, generar productos de aprendizaje que luego pueda ser difundidos entre la comunidad y/o que pueda servir a otros/as.

Este programa de trabajo se materializó en una carpeta que consta de distintas etapas que serán acompañadas por vía telefónica, y cuya entrega se ha estado realizando en las comunas de Valparaíso, Casablanca, Quintero, Quillota, Quilpué y Puchuncaví, a todos los y las estudiantes que, por distintos contextos, no pudieron acceder a las clases on line.

Este proyecto es guiado por la coordinación del programa en conjunto con profesores en formación - en sus prácticas intermedias y final - de las carreras de Pedagogía en Castellano y Pedagogía en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

"El rol de los profesores en formación será fundamental en este desafío, ya que junto al equipo de BETA construyeron material didáctico y evaluativo que se compiló en esta carpeta, supervisarán el trabajo de los estudiantes y de modo posterior, evaluarán los productos de aprendizaje", expresó Valeria Paz, coordinadora estudiantil del programa.

“ES UN ALIVIO”

Apoderados y estudiantes agradecieron esta instancia que les posibilitó  continuar con sus clases en BETA PUCV, y que además, les permitió aproximarse al contexto actual de esta pandemia, desde el punto de vista académico y desde la perspectiva socioemocional.

Una de las estudiantes que participará del proyecto es Alejandra Domínguez Barrera de 2do medio del  Liceo Manuel de Salas de Casablanca, quien participa hace cuatro años en el programa y tiene una clara inclinación humanista.

"Estaba asustada que por no tener internet  podría perder  de estar en BETA, así que es un alivio contar con esta alternativa, se ve entretenida y además te ayuda a comprender la pandemia, y la parte de desarrollo personal. Hay que hacerse el tiempo y organizarse bien, para no agobiarse", afirmó.

En tanto, los apoderados reconocieron que hay sectores donde la calidad del Internet no les permite una conectividad adecuada - como lo son Lo Ovalle y la Villa María Elena en Casablanca- por lo que esta alternativa, es la mejor posible para que sus hijos continúen con sus clases en el programa de talento académico.

"BETA era un espacio diferente al liceo y la casa, y se extraña el no participar. Me ha parecido que la preocupación del programa ha sido buenísima, mi hijo no quería dejar de asistir y teníamos la preocupación de perder la oportunidad",  mencionó Rosa Umaña, apoderada de Pablo Adasme.

"Mi hijo no puede conectarse a las clases on line. Ahora Javier trabaja todos los días en su carpeta. Agradezco que en el programa se estén preocupando de las personas que no tienen acceso y siempre están al tanto, por eso a él le encantaba ir" mencionó por su parte Mirtha Figueroa.

Las coordinadoras del programa relevaron el rol de los profesores en formación y afirmaron que la expectativa es que los y las estudiantes se sientan integrados, desafiados y logren generar productos de aprendizaje que puedan servir a otros/as.  Además, agradecieron a los DAEM Quintero, DAEM Puchuncaví, DAEM Quillota, Colegio Luis Cruz Martínez (Quilpué), Liceo Gastronomía y Turismo (Quilpué) y Liceo Comercial (Quilpué), por el constante apoyo y colaboración en materializar esta iniciativa en beneficio de los y las estudiantes sin conectividad adecuada.

Por Anita Lemus