Estudio advierte sobre los efectos de la contaminación en el bajo rendimiento escolar

Experto en economía medioambiental y memorista de Ingeniería Comercial de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso analizaron diversos contaminantes que se presentan en la Región Metropolitana.

25.10.2017

Altos niveles de contaminación influyen en tener un menor rendimiento académico, así lo determina el estudio que midió los resultados de la prueba Simce de lenguaje, matemáticas y ciencias rendida por alumnos de cuarto básico entre 2005 y 2012 de la Región Metropolitana.

El doctor en Economía Jorge Rojas, junto a la memorista de la Escuela de Negocios y Economía de la PUCV, Vanesa Peña, realizaron el estudio “Los efectos de la contaminación del aire en el aprendizaje”. Durante la investigación, explica Rojas, lograron determinar que “la contaminación tiene efectos sobre la salud, que hacen que los niños falten a clases y, por lo que, tengan menores índices de asistencia. Al faltar, tiende a tener peor rendimiento académico, y menos acceso a la información y a las tutorías de los profesores”.

Otro de los resultados arrojados por el estudio dice relación con el “impacto de corto plazo en la concentración de los niños. Hay contaminantes que generan irritación de ojos, otros en las vías respiratorias, otros causan somnolencia. Entonces, todos esos efectos hacen que al alumno le cueste más concentrarse y que no reciba el 100% del mensaje que se le entrega, por lo que no recibe una porción del mensaje y, al tener menor formación o una peor base esos efectos, se van acumulando en el tiempo”, acotó.

¿Cómo se definió la zona a estudiar y los factores a considerar?

“Se determina utilizar el SIMCE, ya que esta prueba, además de entregar los puntajes de los alumnos, arroja características demográficas de los niños. Entonces podemos conocer el nivel de escolaridad de los padres, el  nivel de ingreso, la cultura del hogar y una serie de variables”.

“Además, en Santiago era interesante, ya que las zonas más contaminadas son también las más pobres, por lo que había un desafío estadístico al tratar de distinguir el efecto de la contaminación y que es diferente al efecto pobreza. Pero como ambas variables están unidas, tuvimos que aplicar técnicas econométricas un poco más elaboradas para poder hacer esa distinción. También influyó que en Santiago existen suficientes estaciones de monitoreo, y al cruzar la información educacional y la climática hizo que el estudio fuera factible”.

De acuerdo a los antecedentes, ¿sería posible replicar este estudio en otras ciudades del país?

“Sería interesante hacerlo en Valparaíso, en Ventanas, Puchuncaví o incluso Temuco, que son ciudades afectadas por la contaminación, pero lamentablemente no cuentan con suficientes estaciones de monitoreo. Entonces, cuando uno imputa la contaminación sobre un colegio tiene que hacer una triangulación, pero si hay una sola estación no hay como triangular, lo que no permite tener resultados fehacientes”.

“Lo ideal es tener más estaciones de monitoreo, que son estaciones que no solo servirían para este estudio, sino para muchos otros relacionados con la salud pública, como pasa a nivel internacional, y de esta forma tener en cuenta esa variable al momento de diseñar otras políticas públicas”.

APORTE A LA POLÍTICA PÚBLICA

Para el profesor Rojas, este estudio significa un aporte importante a la política pública de nuestro país, especialmente cuando se realizan reformas destinadas a mejorar la educación, ya que “el disminuir en una desviación estándar los niveles de contaminación permitiría tener un efecto equivalente a un 30% del impacto de una reforma educacional exitosa. Además, hay otros efectos asociados, como por ejemplo, mejorar la salud, disminuir las consultas de los niños pequeños en los consultorios, hay efectos sobre salud pública y efecto positivo sobre educación, a diferencia de lo que pasa cuando se hace una reforma que es netamente educacional y que los resultados se observan a largo plazo. En cambio, si se bajan los niveles de contaminación, los efectos son prácticamente inmediatos”.

¿Cree que es factible en nuestro país realizar disminuciones en los niveles de contaminación?

“Creemos que es importante regular de manera más estricta las emisiones de monóxido de carbono, porque generalmente, y esto sucede en todos los países del mundo, se tiende a regular  de manera más estricta los contaminantes que se ven. Pero el monóxido de carbono no tiene olor ni color, y su regulación es menos estricta. Sin embargo, es un contaminante que puede quitarle la vida a una persona en altas concentraciones, es uno de los contaminantes cuyos efectos son más claros en nuestro estudio”.

“No sería tan difícil hacer estas disminuciones en contaminación si se implementaran buenas regulaciones al respecto, como por ejemplo generar impuestos por sobre ciertos niveles de contaminación que puedan tener las industrias o descentralizar, mover un poco las industrias, en esta caso de la Región Metropolitana, y enviarlas a regiones que tienen menor foco industrial, lo cual a su vez generaría efectos económicos positivos porque descentralizaría la actividad económica desarrollando polos económicos en otras regiones. Hay una serie de medidas que se pueden aplicar a raíz de este estudio y que tiene efecto positivo en otras áreas de la economía”, concluyó el profesor.

Por Stephanie Hayden

Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas