PUCV inauguró su Año Académico 2022 en Casa Central

El profesor Rocco Buttiglione desarrolló la conferencia titulada “El desafío de una Universidad Católica en el siglo XXI”, la que fue transmitida por internet.

28.03.2022

Los fundadores de la Universidad escogieron el Día de la Anunciación de la Virgen María para llevar a cabo la apertura de las puertas de la Universidad, un 25 de marzo de 1928. Para conmemorar ese acto fundacional, esta es la fecha en que se inaugura tradicionalmente el Año Académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, momento que se desarrolló de manera semipresencial en la Casa Central de la PUCV y se transmitió por internet.

El acto fue presidido por el Obispo de Valparaíso y Vice Gran Canciller de la Universidad, Monseñor Jorge Vega Velasco; el Vice Gran Canciller, padre Cristián Eichin Molina y el rector Claudio Elórtegui Raffo, donde también participaron vicerrectores, decanos, ex rectores, dirigentes sindicales y representantes de los estudiantes.

En la ocasión, el rector Elórtegui recordó que este solemne acto constituye uno de los hitos más relevantes en el calendario académico anual y destacó la posibilidad de reunirse en la Casa Central de manera presencial luego de dos años de pandemia, donde la mayor parte de las actividades institucionales se realizaron telemáticamente.

“Este año se han retomado las actividades docentes en las salas de clases, produciéndose el anhelado reencuentro físico entre profesores y estudiantes. Saludamos a los alumnos y alumnas recientemente incorporados a la Universidad, que constituyen la promoción 2022, así como a aquellos que nos acompañan hace más tiempo, muy en especial a los alumnos de las promociones 2020 y 2021 que como consecuencia de la pandemia han debido hasta ahora cursar sus estudios principalmente en forma telemática. Nuestro saludo y reconocimiento a todos los profesores y profesoras de la Universidad y a todas las personas que desempeñan actividades de administración y servicios. Gracias a su abnegado trabajo nuestra Casa de Estudios pudo mantener de muy buena forma el funcionamiento de actividades académicas y administrativas durante este difícil periodo de pandemia”, añadió.  

En la ceremonia, el profesor Elórtegui agradeció a la comunidad universitaria y a la Gran Cancillería por el permanente apoyo recibido durante los 12 años en que ha ocupado el cargo de rector de la Universidad, en particular al cuerpo académico que lo eligió en tres oportunidades en las elecciones anteriores.

“Un agradecimiento especial a cada una y cada uno de quiénes me han acompañado en tareas directivas en la Rectoría (…) Con satisfacción, y agradeciendo a Dios, puedo señalar que a pesar de mis limitaciones y defectos pudimos conducir un proceso de mejoramiento continuo de la Universidad durante estos tres periodos que han permitido lograr avances significativos en todas las áreas del quehacer universitario, de lo cual existen evidencias objetivas que se ven reflejadas en el informe de autoevaluación institucional publicado con motivo del proceso de acreditación recientemente concluido”, expresó.

CLASE MAGISTRAL   

El Dr. Rocco Buttiglione es filósofo y político italiano. Integra la Pontificia Academia de Ciencias Sociales desde 1994. A lo largo de su carrera política ha ocupado altas responsabilidades como ministro de política de la UE, ministro de bienes y actividades culturales, miembro del Parlamento Europeo, Parlamento de Italia (donde fue vicepresidente de la Cámara de Diputados hasta 2013).

Es Doctor Honoris Causa de la Universidad Católica de Lublin en Polonia y de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Ha realizado clases en diversas universidades italianas y tiene más de 12 libros publicados.

En esta oportunidad, desarrolló la conferencia titulada “El desafío de una Universidad Católica en el siglo XXI”. Buttiglione comenzó su presentación añadiendo que su reflexión se hace desde Chile en un momento histórico donde contamos con un Papa latinoamericano como Francisco. “América Latina ha sido llamada por el Espíritu a dar un testimonio particularmente responsable”.

El primer desafío de una Universidad Católica es “ser una universidad donde tiene la función de comunicar un método de conocimiento, formar a la persona como un sujeto inteligente y libre (…) Para iniciar el camino de la formación universitaria es necesario poner entre paréntesis todo lo que yo opino, todo el saber que he aprendido de segunda mano y preguntarme: qué es lo que realmente sé a partir de mi experiencia propia”, precisó.

En una segunda etapa del saber se deben sacar los paréntesis y reexaminarlo con otros. “Lo que se dice, ¿concuerda con nuestra experiencia originaria? ¿La enriquece? ¿La ilumina? Ahora debemos aprender a evaluar la experiencia empírica, la nuestra y las de los otros. Es el tiempo de la dialéctica: la palabra que se mueve desde uno al otro y regresa enriquecida por la experiencia del otro. El conocimiento crece en el diálogo, pero este debe ser estructural. Cada uno de los participantes debe controlar la autenticidad de los materiales empíricos introducidos en la discusión común”, complementó.

Sobre la función social de la Universidad, Buttiglione añadió que estas instituciones son una herramienta fundamental del progreso económico del país. “Es central el trabajo del conocimiento, la calidad más que la cantidad del trabajo. La universidad es la sede privilegiada de ello. Hay una tendencia contemporánea a separar enseñanza universitaria de la investigación científica. Hay que contrastarla (…) Es como si la economía se hiciera cargo de la producción del conocimiento, como si fuese una mercadería, como si no tuviese esa dimensión ética interna, que lo orienta no simplemente a la producción de utilidades de la empresa, sino que hacia el bien común de toda una nación”, concluyó.

La conferencia puede verse en su totalidad en el siguiente link:

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio