Académica de Ingeniería de Construcción y Transporte se refirió a los avances digitales en pandemia

Para la investigadora Lorena Bearzotti, formada en Argentina, las principales competencias que deben desarrollar los nuevos profesionales para adaptarse a la revolución digital son “aprender a aprender” y la capacidad de trabajar en equipos interdisciplinarios.

14.12.2021

Desde el año 2013, la doctora en Ingeniería, Lorena Bearzotti, formada especialmente en materias vinculadas al desarrollo logístico y sus procesos, se encuentra aportando en docencia e investigación a la PUCV, particularmente desde la hoy fusionada Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte.

Siempre ligada a la aplicación de nuevas tecnologías, la principal área en la que se ha desempeñado Lorena Bearzotti es el desarrollo de sistemas de información que dan soporte a diferentes procesos en el contexto de la cadena logística y en el último tiempo, ligado al sector portuario.

Actualmente, junto a otros investigadores, se encuentra desarrollando un estudio sobre cómo la llamada “Cuarta Revolución Industrial” está cambiando las etapas en las cadenas de suministros y ver de qué forma la industria puede adaptarse y prepararse.

“La pandemia golpeó e hizo que hubiera un salto en la incorporación de tecnologías en todos los procesos, desde la necesidad de automatizar ciertas actividades o reducir la presencia de papel. Fue un salto tecnológico que se estaba planificando para dentro de 5 años o más, y que debió implementarse en cinco meses. La pandemia aceleró la transformación digital de las organizaciones, y por cierto que marcó la brecha entre aquellas organizaciones que tienen la capacidad de hacerlo y aquellas que no”, sostiene la académica.

Bearzotti señala que las diferentes industrias, en especial la portuaria y las diferentes etapas que dan pie a su desarrollo, deben adaptarse a esta revolución digital y saber introducir las tecnologías necesarias para mantener competitividad a nivel internacional. En sus propias palabras: “Si hoy no nos hacemos cargo de esta revolución tecnológica que está sucediendo, el impacto será la pérdida de competitividad, lo que se traduce en costos, implicando incremento en los valores de los productos, lo que significa mayores precios para el consumidor final”.

Por Rodrigo Becerra

Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte