Columna: "La revolución generacional"

Por Claudio Elórtegui, académico de la Escuela de Periodismo PUCV. Publicada en El Mercurio de Valparaíso (20.12.2021)

La dinámica política regional muchas veces no está en el centro de las preocupaciones y análisis de las tendencias nacionales explicadas en Santiago. Sin embargo, luego del aplastante triunfo de Gabriel Boric en segunda vuelta, las razones no pueden quedar focalizadas solo en victorias territoriales de comunas emblemáticas en la Región Metropolitana. Hay una serie de expresividades estratégicas comunicacionales que han nacido en la Región de Valparaíso o que han tenido una fuerte experimentación en nuestras comunas durante la última década, que posibilitaron el escenario actual. 

Lo que aconteció ayer, es el reflejo de una revolución generacional, que se ha configurado desde diferentes planos sociales, culturales y universitarios. Nuestros territorios comunales y provinciales han sido testigos de aquello, pero también han observado el crecimiento de estas formas de comprender lo político.

No solo fue el clivaje ideológico entre la izquierda y la derecha, o entre el pueblo y la elite lo queayer apareció, eso, probablemente, no alcanzaba para las diferencias obtenidas o para movilizar de manera significativa el incremento del electorado. El clivaje estaba contenido en la disputa por marcos simbólicos profundos de cambios, sobre todo, desde el tono conseguido en la segunda vuelta. Dicha narrativa es la que dio en el clavo. Gabriel Boric fue más creíble en su autodenominación de ser un socialdemócrata en un nuevo ciclo político, que José Antonio Kast dando garantías de respetar los avances culturales de las últimas décadas. 

Los jóvenes inclinaron la balanza, porque actuaron en la movilización del voto o porque influyeron en las tendencias al interior de sus propias familias. Fueron eficientes en una serie de acciones en el espacio público presencial, pero también en el digital. Lo anterior no explica por sí mismo el porcentaje de Boric, pues además se deben integrar los propios errores no forzados de Kast, quien propuso una segunda vuelta para el olvido desde la comunicación. Pero sí nos otorga un conjunto de variables que nos pueden dar pistas, de cómo se fue articulando un triunfo electoral en el escaso tiempo del balotaje.

Sobre esto último, la Región de Valparaiso ha evidenciado una serie de aspectos anticipatorios o predictores, que dieron sendos triunfos políticos a diversos representantes del Frente Amplio o, recientemente, Apruebo Dignidad, cuando los análisis regionales o nacionales entregaban otro resultado muy diferente a la realidad. Se pueden destacar las siguientes lógicas ya aplicadas en la región y que estuvieron ahora en la campaña de Boric: 

  • Movilización de causas: Las nuevas generaciones comprenden la política desde percepciones muy diferentes a las impulsadas por los relatos de los partidos políticos tradicionales. En este sentido, las causas que ponen en riesgo el sentido colectivo del medio ambiente, la diversidad y los derechos humanos, por ejemplo, estimulan una articulación proactiva y expansiva. Kast se percibió como una amenaza a estas dimensiones cuando obtiene el triunfo en primera vuelta, por lo que se activó una red de nuevos votantes. No es extraño que estas causasa nivel nacional, estén siendo lideradas desde hace años por jóvenes de nuestra región, desde sus experiencias escolares, universitarias y en zonas de sacrificio.
  • Organización flexible: Las estructuras políticas de características ascendentes son ligeras, pueden ser más lentas para resolver determinadas cuestiones, pero son efectivas para marcar agendas, visibilización mediática y aunar criterios atomizados en las demandas políticas. La flexibilidad permite adaptación y que hemos visto son recurrentes en las organizaciones ciudadanas que han apoyado campañas del Frente Amplio en los últimos procesos regionales y que han sellado inéditas y exitosas formas electorales de comunicación política, posteriormente tomadas en otros lugares del país.
  • Cultura digital: A las pocas horas del triunfo de Kasten primera vuelta, la producción de memes de apoyo a Boric fue incrementándose. El humor, la co-creación, la viralización y una suerte de amplificación de cultura participativa en las redes sociales, se activó de manera orgánica y avasalladora. El estado anímico cambia y el meme puede sintetizar los valores generacionales desde la amenaza del adversario o el cuestionamiento hacia las fake news.


La cultura digital memética en la región es una de las principales en Chile, porque es un lenguaje muy propio de la interpretación política de los universitarios y secundarios, que se ha venido cultivando desde la crítica hacia el primer gobierno de Sebastián Piñera y desplegada en las campañas regionales desde el 2017.

Los nuevos códigos y formas de comunicación política, que muchas veces tienden a minimizarse, llegaron para quedarse. Es más, pueden determinar acciones vertiginosas sobre el espacio público y político. Serán importantes para las fases de comunicación gubernamental que requerirá Gabriel Boric. Probablemente, si observan lo que está pasando en los espacios juveniles regionales, tendrán importantes herramientas para los desafíos quese avecinan.

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