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Investigadora PUCV estudia el impacto del cambio climático en los corales de agua fría en el fiordo Comau

La Dra. Vreni Haussermann se encuentra investigando qué tan profundo afectan las señales ambientales a la especie Desmophyllum dianthus, además de analizar cómo se propagan, reclutan y desarrollan las larvas en esta dinámica medioambiental.

Lunes 12 de septiembre de 2022

Investigadora PUCV estudia el impacto del cambio climático en los corales de agua fría en el fiordo Comau - Foto 1
Investigadora PUCV estudia el impacto del cambio climático en los corales de agua fría en el fiordo Comau - Foto 2

Cuando se habla de corales, es normal pensar en aguas poco profundas, en los grandes y coloridos arrecifes de corales tropicales o en la gran barrera de coral que existe en Australia. Sin embargo, más de la mitad de las especies de corales que existen en el mundo se encuentran en el océano profundo.

Al igual que los corales tropicales, los de agua profunda o corales de agua fría, son muy susceptibles y se encuentran en riesgo debido al cambio climático global, además de verse altamente afectados por la pesca de arrastre. A pesar de lo anterior, y debido a su poca accesibilidad, el conocimiento e información respecto a su distribución y extensión es poco, lo que genera que su ecología, fisiología o reproducción esté aún más inexplorada o fragmentada.

Los corales de agua fría son un grupo diverso de Antozoos (mismo grupo que las anémonas) que usualmente habitan la plataforma continental, montes submarinos y crestas profundas del océano. Estas especies son generalmente azooxantelados, lo que quiere decir que no tienen asociaciones simbiontes con algas fotosintéticas, siendo esto mismo lo que les permite habitar por debajo de la zona donde llega la luz solar, ya que no necesitan del sol para obtener energía. Estas especies se alimentan de zooplancton y desechos orgánicos.

En Chile, sin necesidad de ir más lejos, también es posible encontrar diversas especies de estos animales. Una de ellas es Desmophyllum dianthus, un coral de roca (forma esqueleto de carbonato de calcio, en forma de aragonita) solitario (no forma arrecifes) distribuido globalmente, pero que usualmente se encuentra a profundidades entre los 1000-2500 metros.

Sin embargo, en nuestro país, en la Patagonia Norte, es posible encontrarlo a profundidades desde los ocho metros. Se cree que la razón por la que ocurre esto es debido a las condiciones de bajas temperaturas y alto contenido de oxígeno que existe en los fiordos. En los tres fiordos más al Norte en la Patagonia Chilena, Desmophyllum dianthus forma extensos bancos bajo los 20 metros de profundidad, lo que provee un hábitat para diversas especies.

En los años recientes, las presiones ambientales y antropogénicas han aumentado en la región Norte de la Patagonia, generando una situación donde estos ecosistemas podrían perderse incluso antes de estudiarlos y entenderlos completamente. Durante mayo de 2012 se registró un evento de mortalidad masiva de la especie D. dianthus en el fiordo Comau, el cual se pudo deber a una combinación extraordinaria de una fuerte floración algal y actividad elevada de emanaciones frías (emanaciones debido a actividad volcánica).

“Frente a esta situación nace la necesidad urgente de investigar y proteger de mejor manera estos ecosistemas únicos en el mundo, por lo que a través del estudio de la ecología reproductiva de la principal especie de coral de agua fría en esta zona (D. dianthus) se buscó conseguir este objetivo. La reproducción es un proceso ecológico fundamental, vital para la propagación y éxito de las especies en el tiempo y de las más de 3000 especies de corales de agua fría, la información de la biología reproductiva es conocida para menos de 60 especies”, añadió la científica Vreni Haussermann. Ella es co-investigadora de un proyecto Fondecyt junto con el experto PUCV, Günter Försterra y un equipo integrado por los estudiantes de postgrado: Ana Navarro e Ignacia Acevedo y la colaboradora Dra. Rhian Waller. 

Durante agosto de 2012 a septiembre de 2013, el equipo de científicos llevaron a cabo una investigación que permitió establecer que esta especie desova (pone huevos) en el medio, en aguas poco profundas lo hace durante agosto, en medio del invierno austral, cuando las aguas están en su temperatura más fría. Sin embargo, dicho estudio no logró establecer los pasos siguientes, fundamentales en el proceso de reproducción, los que son la fertilización y desarrollo larval. Entender estas dos etapas es clave para determinar cómo las poblaciones permanecen en el tiempo y de forma natural, el siguiente paso en el conocimiento.

Es en base a lo expuesto anteriormente que el proyecto Fondecyt liderado por Günter Försterra busca entender de mejor manera las dinámicas que rigen a la especie Desmophyllum dianthus. Para esto se busca investigar qué tan profundo afectan las señales ambientales a esta especie, además de cómo se propagan, reclutan y desarrollan las larvas en esta dinámica medioambiental.

REPRODUCCIÓN DE CORALES

Para llevar a cabo el primer año de proyecto y los experimentos que conlleva esto, se realizaron actividades en terreno durante mayo del presente año en el fiordo Comau, precisamente en la Fundación San Ignacio del Huinay, en donde se recolectaron ejemplares de la especie Desmophyllum dianthus y Primnoella chilensis, ya que esta especie se encuentra muy presente en la zona de fiordos de la Patagonia, pero se tiene muy poca información respecto a su reproducción y solo a través de histología.

Ambas especies fueron puestas en acuarios en un sistema semi cerrado de flujo de agua de mar, el cual estaba conectado a un enfriador para así poder mantener la temperatura entre los 10-11°C dentro de los acuarios y de esta manera, no generar un factor de estrés debido a la temperatura y así, asemejar lo más posible las condiciones de su ambiente natural. Debido a que en ambas especies no es posible determinar el sexo de los individuos previo a los eventos de desove, se dispusieron entre 5-6 individuos al azar por cada acuario, cuidando no mezclar los individuos de distintos sitios de muestreo, y así aumentar las posibilidades de tener machos y hembras en un mismo tanque.

Durante un período de aproximadamente seis semanas, ambas especies de corales se dejaron para aclimatarse en el sistema, período en el cual fueron monitoreados a diario y alimentados con zoo y fitoplancton respectivamente. Pasado ese tiempo, cerca la estacionalidad de desove para D. dianthus descrita en trabajos previos, se comenzó un monitoreo más continuo, varias veces al día.

Durante el mes de julio ocurrieron todos los eventos de desove para ambas especies, cinco en total para la especie D. dianthus. En dichos eventos se lograron identificar 7 machos y 5 hembras, correspondientes a un 24% aproximadamente de todos los ejemplares de esta especie.  

Junto con lo anterior, se ha logrado documentar el desove de la especie, embriogénesis y desarrollo larval, siendo capaces de determinar las horas a las cuales el huevo comienza su división, cuándo se transforma en blástula y en qué momento comienza a ser una larva móvil.

En cuanto a Primnoella chilensis, especie de gorgonia de la Patagonia Chilena, se logró documentar la puesta de larvas y asentamiento de estas, logrando registrar a los juveniles recién asentados y la formación de sus primeros pólipos, determinando que, en esta especie, las larvas están listas para pegarse al sustrato desde el día del desove.

Dirección General de Vinculación con el Medio

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