Trabajo Social: Académica fortalece la investigación y trabajo territorial en Proyecto Anillos

La iniciativa es un trabajo interdisciplinario entre distintas unidades académicas de la PUCV (Trabajo social, Geografía y Diseño) y la Universidad Católica del Maule (UCM).

01.09.2021

A fines de 2018, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se adjudicó el primer proyecto Anillo de CONICYT (actualmente ANID: Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo) en Ciencias Sociales y Humanidades denominado: “Geohumanidades y Biogeografías Creativas (SOC180040)”. 

La iniciativa tiene como objetivo fomentar la colaboración interdisciplinaria entre académicos y académicas de distintas áreas, formar a jóvenes investigadores y aportar en políticas públicas. Para efectos de esta adjudicación, trabajaron conjuntamente el Instituto de Geografía, Escuela de Trabajo Social y Escuela de Arquitectura y Diseño de la institución, mientras que desde la UCM, ha estado la Escuela de Ciencias Agrarias.

Durante los tres años de desarrollo de BioGeoArt se ha buscado explorar la relación del ser humano-naturaleza en Chile y de esta manera proponer acciones de co- conservación mediante la metodología de “Inmersión Rizomática”, que significa “establecer un vínculo más abierto, mediado entre los seres humanos y la naturaleza porque esto apuesta a que exista conciencia y sensibilización ecológica sobre los problemas que enfrentamos y respecto de la interdependencia que existe entre la vida humana y no humana”. Así lo explicó, la académica de la Escuela de Trabajo Social, Leticia Arancibia, quien es parte de los investigadores principales de este Anillo, y también contó cómo ha sido este proceso y qué ha significado el aporte de la disciplina a este proyecto.

Cabe recordar, que BioGeoArt tiene incidencia en distintos territorios a nivel nacional como lo son las regiones de Antofagasta, Valparaíso, Maule, Araucanía y Magallanes, para analizar, investigar e involucrarse con realidades ambientales y problemas socioambientales, la dinámica de distintos elementos de contaminación, zonas de sacrificio, sequía, fenómenos de apropiación y uso del recurso hídrico, problemas de distribución equitativa del agua, derecho a la salud, entre otros.

CONFLICTOS SOCIALES Y MEDIOAMBIENTALES

Por lo mismo, desde la Escuela de Trabajo Social, Leticia señaló que han participado con la investigación sobre las memorias del agua en Petorca; la acción de movimientos socioambientales de la cuenca del Aconcagua en la provincia de Los Andes; en la Reserva de la Biosfera que comprende La Campana- Peñuelas; el plano regulador de Limache así como los problemas de sequía y distribución del agua en la comuna de Olmué. Además de vincularse a estos trabajos, la profesora comentó que han organizado dos coloquios sobre Biopolítica; realización de seminarios y conversatorios; escritura y publicación de artículos de revistas científicas y capítulos de libros; y por último, en salidas a terreno para el desarrollo de experiencias de inmersión rizomática, aplicando Geo-Narrativas, Paisajes sonoros, Observación, desarrollo de gobernanza afectiva, sensibilización y alfabetización ecológica.

"Es muy importante este proyecto porque da cuenta de una realidad de fenómenos sociales que son de gran relevancia hoy en día, como lo son los problemas medioambientales que están afectando la vida y la convivencia porque genera conflictos en las comunidades. Es decir, por la pertinencia del tema. En segundo lugar por la importancia del trabajo colaborativo e interdisciplinario ante un problema de gran complejidad donde se tiene una visión más integral sobre la vida, las relaciones, los seres humanos y no humanos (...) Con esto se visibilizan los temas medioambientales que tienen un impacto en la calidad de vida, en los derechos, en la igualdad, en los conflictos, en los movimientos sociales y en la política”, detalló la académica al referirse a la relevancia que tiene la iniciativa y cómo desde Trabajo Social se interviene en diversas propuestas.

Por otra parte, no solo los profesores han realizado investigaciones o intervenciones en territorios, también estudiantes de pregrado han desarrollado sus tesis en base a la exploración de diversos campos, así como estudiantes de posgrado y posdoctorado. El proyecto se plantea desde una metodología plural para abordar el análisis y conocimiento de esta relación con la naturaleza, apuntando a producir experiencias emblemáticas y significativas que generen sensibilización en los estudiantes.

“Desde la formación de los estudiantes, da cuenta de lo importante que resulta para ellos y ellas tener la posibilidad de incorporarse en un equipo de trabajo, de desarrollar trabajo colaborativo, de abordar temáticas socioambientales y también de poder entender la comunicación de esos problemas y otras realidades. Además, logran un aprendizaje concreto en investigación donde ellos valoran la integralidad de los propósitos del proyecto anillos y las posibilidades de ir discutiendo la producción de investigación”, afirmó Leticia.

Por último, la académica destacó que en este proceso Trabajo Social pueda involucrarse en la problematización a fondo de conflictos socioambientales, viendo implicancias no solo en el territorio, sino por sobre todo en sujetos y sujetas que lo habitan, donde se requiere, además, de una mirada interdisciplinaria para trabajar distintos componentes. “Yo diría que acá lo más importante es cómo nosotros somos capaces de recuperar esta subjetividad que se construye, considerando el vínculo concreto, directo con territorios, espacios de vida cotidiana y también de los fenómenos y dinámicas más globales. La idea tiene que ver con una reconexión”, expresó la investigadora.

Para culminar los últimos cinco meses de BioGeoArt, se realizará el seminario de GeoHumanidades, el tercer coloquio de Biopolítica organizado desde el proyecto Anillos, en especial de la Escuela de Trabajo Social y la carrera de Diseño, donde se compartirán las experiencias sobre las memoria del agua en Petorca con quienes participaron de la experiencia, realizando una restitución de saberes y visibilizando la necesidad de la justicia ambiental.

Por Ivannia Cordero

Escuela de Trabajo Social