
Ante el alza sostenida y la volatilidad en los precios de los combustibles, cada vez más personas buscan alternativas de transporte que reduzcan costos y, al mismo tiempo, contribuyan al cuidado del medioambiente. En ese escenario, la electromovilidad ha dejado de ser una promesa para convertirse en una necesidad concreta dentro de la transición energética.
Pero este cambio no solo se está dando en las calles. También se gesta en las aulas y laboratorios universitarios, donde estudiantes comienzan a asumir un rol activo en la construcción de soluciones para el futuro.
Es el caso de Sebastián Reyes, estudiante de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, que participa en el proyecto “Dinámicas de largo Plazo en la adopción de vehículos eléctricos en Chile: Un estudio de caso en Valparaíso” y que lidera el académico Gerardo Blanco.
Desde su rol, el alumno desarrolla la base técnica del modelo de análisis, utilizando herramientas de inteligencia artificial y simulación matemática para entender qué factores influyen en la adopción de vehículos eléctricos.
“Lo que busco es que el modelo represente de la mejor manera posible cómo reaccionan las personas frente a esta nueva tecnología (…) No se trata solo de números, sino de entender decisiones humanas en un contexto de cambio”, explicó.
El proyecto tiene como objetivo proyectar cómo podría crecer el uso de vehículos eléctricos en la Región de Valparaíso de aquí al año 2050. Para ello, el equipo analiza variables como las políticas públicas, la infraestructura de carga y la percepción ciudadana.
“La idea es anticipar escenarios y comprender de mejor forma cómo avanzar en la transición energética”, agregó.
Más allá del desarrollo técnico, la experiencia ha significado un punto de inflexión en su formación profesional. Participar en este tipo de iniciativas le ha permitido ampliar su mirada, integrando conocimientos de energía con dimensiones sociales, económicas y ambientales.
“Como ingeniero, no solo estoy viendo temas energéticos. También entiendo cómo estos se relacionan con el medioambiente, la economía y las decisiones de las personas. Eso me ha ayudado a desarrollar una visión mucho más integral, que hoy es clave”, sostuvo el estudiante.
Asimismo, destacó el impacto que tiene involucrarse en proyectos reales durante la etapa universitaria. “Sin duda abre puertas. Te entrega experiencia en temas que hoy son relevantes, como la electromovilidad, y te permite desarrollar herramientas que son muy valoradas en el mundo profesional. Además, demuestra iniciativa y preparación frente a los desafíos actuales”, afirmó.
Este trabajo se enmarca en una línea más amplia de investigación impulsada por académicos de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, como el profesor Carlos Reusser, quien desde la startup Thems desarrolla soluciones de electrificación para la industria marítima, contribuyendo también al debate sobre políticas públicas en descarbonización.
Así, la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la PUCV no solo fortalece su compromiso con el desarrollo sostenible, sino que también posiciona a sus estudiantes como actores clave en la construcción de un futuro energético más limpio, eficiente y consciente. Asimismo, contribuye a la concreción del Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029, en el sentido de incrementar “las actividades destinadas a promover la innovación y el emprendimiento en los estudiantes de todos los ciclos formativos”.
Por Camila Rojas
Dirección de Comunicación Estratégica