Instituto de Filosofía realiza ceremonia de investidura para futuros profesores/as que inician su práctica

La formación de práctica es parte de la línea curricular que tiene como propósito que los profesores/as aprendan a enseñar en un contexto profesional auténtico.

25.05.2022

La Vicerrectoría Académica y el Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizaron la tradicional ceremonia de postura de piochas de los/as alumnos/as de la Carrera de Pedagogía en Filosofía. Esta actividad se efectuó solamente para profesores/as en formación, que no tuvieron su ceremonia de investidura el año que correspondía por la pandemia.

La iniciativa se desarrolló de manera presencial el miércoles 18 de mayo en el Aula Media del Campus Sausalito. La formación de práctica es parte de la línea curricular que tiene como propósito que los/as profesores/as aprendan a enseñar en un contexto profesional auténtico, es decir en la escuela, con estudiantes en etapa de formación, lo que se expresa en un compromiso ético que se traduce en acciones de máxima calidad en esta etapa de su carrera.

Al respecto, el director del Instituto de Filosofía PUCV, Hardy Neumann, añadió que, si uno mira su propia experiencia como pedagogo, antes no existían ceremonias como ésta.

“Me alegro muchísimo, pues hoy tenemos prácticas seriadas, que les permiten contar con más herramientas para enfrentar lo que será el trabajo en el aula. Eso no significa que no haya desafíos grandes e importantes, pero no cabe duda que la Universidad y el Instituto están haciendo todo lo posible para darles esas herramientas para enfrentar esos retos. Esta ceremonia ha sido motivada por los mismos alumnos/as, lo que habla muy bien de ellos. Los ritos no son simples formalidades en la vida, como diría Hegel: forma y contenido van de la mano”, añadió.

ESTUDIANTES DESTACAN INSTANCIA

En la ceremonia, la estudiante Souly González recordó a Michel Foucault con la frase: “El saber es el único espacio de libertad del ser”. “Hemos observado que una de las tendencias más fuertes en la juventud actual es la desmotivación por aprender. La desigualdad es un fenómeno bien conocido y arrasa con muchos sueños incluso antes de su elaboración (…) Debemos contentarnos con influir positivamente al reducido universo de nuestros primeros/as alumnos/as, que nos vean como alguien que busca guiarles en su formación, que se preocupa genuinamente, que quiere enseñar para que se desarrollen como personas íntegras y libres. Esperamos que esta práctica sea de lo más grato para nosotros, una instancia donde aprendamos, nos cuestionemos, asombremos y nos desarrollemos como profesionales”, expresó. 

 El estudiante Felipe González reflexionó sobre por qué se enseña filosofía en los colegios: “un profesor de filosofía, a diferencia de otros, no se dedica tanto a enseñar contenidos (…) El profesor de filosofía en realidad tiene la misión de enseñar a pensar, algo que pasa cada vez menos dentro de los establecimientos. El pensamiento queda relegado a un segundo plano y nos concentramos en aprender contenidos para aprobar o tener buenos resultados en pruebas estandarizadas. Que los/as alumnos/as piensen es el primer paso. Los pensamientos son muy amplios y a veces salen desordenados. Por eso el profesor de filosofía debe valerse de su caja de herramientas para reparar los pensamientos tan difusos y vagos que tienen los estudiantes. Es importante que, con esas habilidades y herramientas, los pensamientos se vuelvan un edificio con cimientos sólidos: eso es la filosofía, tener una construcción sólida”, concluyó.

Por Natalia Cabrera V.

Instituto de Filosofía