Instituto de Historia PUCV realizó las XXV Jornadas Medievales

El encuentro contempló un ciclo internacional de ponencias y conferencias sobre historia, filosofía, arte y literatura del Medioevo, así como de su recepción y proyección en la cultura latinoamericana.

13.12.2021

Entre los días 29 y 30 de noviembre pasado se efectuaron las XXV Jornadas Medievales, organizadas por el Instituto de Historia de nuestra Casa de Estudios y la Sociedad Chilena de Estudios Medievales. La actividad es un ciclo de carácter internacional con ponencias y conferencias sobre la historia, la filosofía, el arte y la literatura del Medioevo, así como de su recepción y proyección en la cultura latinoamericana.

“Para el Instituto de Historia es un honor convocar o ser parte de las jornadas de estudios históricos en cada una de las áreas que en general desarrollamos. Las actividades más importantes son todas aquellas que tienen que ver con la historia universal desde las Semanas de Estudios Romanos y las Jornadas de Estudios Medievales. Siempre en esta Unidad Académica han sido significativos los estudios medievales. Recordamos, por ejemplo, al profesor del Instituto de Historia, el destacado historiador Héctor Herrera Cajas, cuya especialidad radicaba en la Bizantinística y que formó a muchas generaciones compartiendo sus valiosos aportes a la disciplina. Agradecemos también a los expositores y a los profesores Rómulo Hidalgo y José Marín organizadores de estas jornadas”, señaló en la ocasión, el director del Instituto de Historia PUCV, Dr. Ricardo Iglesias.

Por su parte, el Dr. José Marín, decano de la Facultad de Filosofía y Educación PUCV y académico del Instituto de Historia, agradeció en la oportunidad al Centro de Estudios Medievales, UGM, y al Instituto Italiano de Cultura, que también colaboraron en esta iniciativa.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del Dr. Juan Signes Codoñer, catedrático de Estudios Griegos de la Universidad Complutense de Madrid, España, quien efectuó la conferencia titulada “Los proyectos enciclopédicos o grandes compilaciones realizadas en la época de la dinastía macedonia (867-1025) en los ámbitos jurídico, poético, histórico y hagiográfico”.

Signes Codoñer añadió que su investigación se centra en un periodo que conoce bastante bien dentro de lo que es la historia bizantina y que corresponde al periodo macedonio. “Me focalizo sobre todo en un tema de investigación que es una reescritura o recuperación de los textos en esta época en que estamos trabajando un grupo de investigadores actualmente. En términos cronológicos, el periodo de la dinastía macedonia comienza con el emperador Basilio I el Macedonio, fundador de la dinastía el año 887 y termina con su tataranieto Basilio II, año de su muerte 1025, es la época que se conoce como el esplendor de Bizancio, tiempo en que el imperio alcanza unos límites territoriales muy extensos que van desde Crimea en el norte, hasta Creta en el sur, desde Antioquía hasta Italia, es un imperio centralizado y con grandes recursos militares y económicos, aunque todos estos aspectos de la historia política son conocidos”, añadió.

El catedrático señaló que la ideología y la cultura que subyace a todo este periodo es menos conocida salvo por parte de los especialistas. “Hay que decir que quienes nos dedicamos a Bizancio en general son más historiadores que filólogos, más personas que estudian todos estos aspectos políticos y económicos a que se dediquen a analizar los textos. Lo que trato de demostrar en esta intervención es que una cosa no se entiende sin la otra”, complementó.

UNA VISIÓN DEL IMPERIO COMO ESTRUCTURA POLÍTICA

El experto planteó que a nivel histórico los imperios no solo se mantuvieron gracias a una sólida economía o un potente ejército, sino que también el prestigio cultural fue fundamental para que mantuvieran cohesionados a sus súbditos destacando su carácter multicultural.

“El emperador Justiniano también promulgó un vasto corpus nuevas leyes en griego. Todo ello constituía un corpus tan vasto como heterogéneo, desde el punto de vista de la lengua porque comprendía latín y griego, como desde la estructura, ya que las distintas materias del derecho eran abordadas no de manera uniforme, sino que separadamente en volúmenes”, indicó.

Hubo que esperar hasta el siglo IX para que se produjera una refundición de las obras en un único corpus, escrito en griego, con un tratamiento único en materia del derecho y no repartido en distintos volúmenes como ocurría antes. Se refundieron 40 títulos de derecho romano, reescribiendo distintos libros y expuestos de manera sistemática y ordenada.

“Esta es la refundación del derecho romano y que garantizó la supervivencia en la Europa medieval de este derecho. El derecho romano a principios del siglo X era desconocido en Italia. La recuperación tuvo lugar a finales del siglo XI, casi 200 años después”, explicó.

El imperio bizantino tuvo una base jurídica que serviría para los jueces provinciales, a partir de los textos basilicos, destacando la romanidad del imperio, apropiándose del derecho romano.

Por Natalia Cabrera V.

Instituto de Historia