Observatorio de Historia y Política: Historiador Pedro Acuña estudió el deporte como fenómeno cultural de masas en el siglo XX

El deporte, como elemento novedoso a fines del siglo XIX y más claramente en las primeras décadas del siglo XX, se consolidó como un espacio de confrontación simbólica relevante para la configuración moderna del periodismo chileno.

04.10.2021

El Observatorio de Historia y Política del Instituto de Historia de la PUCV realizó el pasado 27 de septiembre un encuentro virtual con el historiador Pedro Acuña para conversar sobre su libro titulado “Deporte, masculinidades y cultura de masas. Historia de las revistas deportivas chilenas, 1899-1958” (Santiago, Ediciones Universidad Alberto Hurtado, 2021).

El deporte, como elemento novedoso a fines del siglo XIX y más claramente en las primeras décadas del siglo XX, se consolidó como un espacio de confrontación simbólica relevante para la configuración moderna del periodismo chileno. Más importante aún, las revistas deportivas lograron conciliar elementos de la cultura popular (imaginarios colectivos, costumbres locales, aspiraciones sociales) con elementos de la emergente cultura de masas e incorporar dichos elementos dentro de la cultura política chilena que edificó el Estado a mediados del siglo XX, lo que no siempre es estudiado desde la historiografía.

De acuerdo a lo explicado por Pedro Acuña, la compilación para el libro fue de larga data, pues le llevó alrededor de 10 años de investigación. “Este trabajo fue escrito durante la pandemia gracias a la existencia de repositorios digitales. Estuve dos años sin poder visitar archivos, así que descansa mucho en un amplio catálogo de revistas de deporte que están en la web de Memoria Chilena. El libro tiene un comienzo muy personal, pues soy fanático del deporte. Ante la pregunta de porqué estudiar revistas deportivas, tengo algo personal pues aprendí a leer con ellas”, recordó el autor.

Acuña tuvo la suerte de encontrar muchas revistas “Don Balón”, el comic “Barrabases” y la Revista “Estadio”, así que no estaba muy interesado en la tradicional literatura chilena que enseñan en 1° o 2° básico. “Me gustaba aprender sobre deporte en revistas. Ellas estaban en mi casa, eran artefactos de memoria. Mi papá fue futbolista en los años 60 y tenía una obsesión por buscar fotografías antiguas y ver si podía encontrar alguna de mi papá en la Revista Estadio. Fui al Persa Biobío donde era fácil ubicar a los coleccionistas y se generaban intercambios de revistas, antes de la digitalización”, recordó.

El libro empezó a tomar forma en 2019 antes del estallido social cuando en nuestro país surgió la idea de reducir horas de Historia y Educación física. “En mi investigación colindan ambas disciplinas que se ven perjudicadas. Es una respuesta política, mi reacción a la medida. Los lectores se van a encontrar con lo inverosímil de esta medida. No me imagino a los presidentes Ibáñez, Alessandri o al Frente Popular con esta idea de reducir las horas de Historia y Educación Física”, reflexionó.

EL ROL DE LOS CRONISTAS DEPORTIVOS

Acuña cree que los cronistas deportivos habrían levantado la voz si se hubiese tomado una medida de estas características durante la primera mitad del siglo XX. Era un país donde la juventud mejoraba la condición atlética del país y además lo hacía de manera ordenada, uniformada, demostrando cierta disciplina corporal y social.

“El ámbito social que es muy investigado en la historiografía política puede verse desde otra óptica diferente al Estado o al movimiento obrero. Mi intención fue enfocarme en la arena cultural, desde la representación del deporte en los medios.  Cronistas y editores participaron en el debate de la cuestión social. La mayoría planteó que el deporte y la actividad física podría ser un antídoto a los problemas sociales como el alcoholismo, prostitución, mortalidad infantil, ausentismo laboral, entre otros”, agregó.

La intención del autor fue construir una historia del deporte con los ojos de los cronistas y las revistas plantean nuevas formas de lectura para estas disciplinas que son distintas a la de los diarios. Las revistas no sólo buscaban informar y entretener, sino que también educar. Hay una pedagogía cívica que está operando en las revistas.

El periodo a analizar abarcó la primera mitad del siglo XX, antes de la masificación de los otros medios como la radio o la TV, pues al autor le interesaba la representación de las revistas, en un momento donde las industrias culturales o la cultura de masas estaban tomando forma.

“El deporte no ha sido muy estudiado por la historiografía chilena. Hay una deuda histórica. Ahora se está considerando desde distintos ángulos, incluyendo el periodismo y la narrativa, pero faltaba la historia. El deporte era visto como un instrumento político, donde junto a la música se percibía como un factor de despolitización de las masas. Es una interpretación más matizada, donde también es considerado como un terreno en permanente disputa o negociación. Sirvió para promover una cierta propaganda oficialista como ocurrió con Ibáñez pero también funcionó como mecanismo para desafiar ese pensamiento hegemónico. Se sitúa en este espacio de dominación y contestación”, advirtió.

El autor del libro destaca que su trabajo no es una historia del futbol o de un deporte, sino que es una historia de las narrativas periodísticas, de cómo terminaron en una construcción sociocultural de estas prácticas. “Este estudio se vincula más con una historia de los medios y de la prensa. Ambos mundos están entrelazados, los propietarios de las revistas eran los que organizaban estos eventos deportivos y muchos futbolistas se convirtieron en cronistas”, reflexionó.

Esta actividad contó con los saludos de bienvenida del Dr. Ricardo Iglesias, director del Instituto de Historia PUCV, y del Dr. Raúl Burgos, Director Ejecutivo del Observatorio de Historia y Política PUCV.

SOBRE EL AUTOR

Pedro Acuña es Doctor en Historia por la Universidad de California-Irvine. Investigador y docente en temáticas sobre historia del deporte, medios de comunicación y cultura de masas en Chile y América Latina. Actualmente, se desempeña como investigador responsable de un proyecto Fondecyt de postdoctorado en el Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile.