Formación Fundamental

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, al actualizar su Modelo Educativo, enriqueció la definición y perfeccionó su tarea formativa. Uno de los focos de la actualización fue la consolidación de la Formación Transversal.

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, al actualizar su Modelo Educativo, enriqueció la definición y perfeccionó su tarea formativa. Uno de los focos de la actualización fue la consolidación de la Formación Transversal que, como su nombre lo indica, incluye a todos los segmentos de la formación de personas en la universidad, ya que contiene las competencias propias de su ser educativo. Reiterando lo anterior, e independientemente de los énfasis y amplitud de sus temáticas, el núcleo de la Formación Transversal compete a todas y cada una de las acciones formativas de la universidad, tanto en el nivel de pregrado como en el de postgrado.

El Plan de Desarrollo Estratégico, 2017-2022, reforzó la visión y los compromisos con la formación de personas.
La Universidad se ha definido como una “Universidad Católica con calidad académica reconocida a nivel nacional
e internacional, que se proyecta al mundo respetando su identidad, vinculada a Valparaíso”. Se visualiza, además,
“con un crecimiento sostenido en el saber y muestra excelencia en los resultados de los procesos formativos”.

Asimismo, se compromete para que todos los “egresados posean el sello de la propuesta valórica institucional, logren las competencias adecuadas para un desempeño profesional prestigioso, tengan una preocupación constante por la formación y la actualización y adquieran la capacidad para asumir tareas en diferentes ámbitos y culturas”.

El presente Modelo Educativo actualizado, expande tal énfasis hacia el ámbito de los valores, de lo académico y de las relaciones personales y sociales, por medio de la Formación Fundamental, considerando tres raíces que, si bien son consistentes con la anterior estructura, ahora surgen de una definición más exhaustiva del paradigma educativo y sus componentes, a saber:

  • Una concepción de la persona humana que, emanando desde la antropología cristiana, se desarrolla en el tiempo y privilegia su dignidad.
  • Un enfoque del aprendizaje que, estando centrado en la relación profesor-estudiante, es común a
    todos los diferentes niveles de la formación en la universidad, respetando la impronta que define a
    cada uno.
  • Una opción por la educación orientada por competencias, la que por definición integra conocimientos, actitudes y habilidades (Lizzio y Wilson, 2004).

Si bien el primer y segundo componente, antes señalados, no precisan de una mayor elaboración en esta presentación, el tercero, el enfoque orientado por competencias, sí requiere aquí de una atención especial, en cuanto a su aplicación en la Educación Superior y específicamente en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En tal sentido, primeramente, es necesario referirse a sus orígenes y conceptualización y; en segundo lugar, a las implicancias y alcances de su aplicación.