Ximena Guerra: Ingeniera Comercial y fundadora de Indunext

En esta entrevista la Alumni profundiza sobre la importante labor que realiza a través de Indunext, el rol de los ingenieros comerciales y los desafíos a futuro en materia de Economía Circular.

Ximena Guerra Silva es ingeniera comercial de la Escuela de Negocios y Economía PUCV, CEO y fundadora de Indunext, plataforma enfocada en proporcionar, a la industria en general, servicios de comercialización y gestión de sus residuos sólidos industriales, conciliando al Ecosistema reciclador y re utilizador en un solo lugar.

¿Cómo nace Indunext?

Indunext es una empresa que nace a partir de una consultora de la Región de La Araucanía que da cuenta de los problemas que existen en el planeta y que se ve reflejado en las empresas cuando se enfrentan a ubicar los residuos propios de su actividad, encontrándose con graves inconvenientes.

Desde ese entonces, además de asesorar en la materia, nace Indunext, que pone a disposición de las empresas y pymes una plataforma virtual ganadora de un “Súmate a Innovar” de Corfo y seleccionada como proyecto para participar de la Academia de Innovación HerGlobal Impact.

La plataforma www.indunextmarket.com permite a las empresas publicar gratis sus residuos industriales como subproducto industrial, para que sean visibles para otras empresas, pudiendo ser reutilizados en otra industria, como lo es en el caso de máquinas o equipos, o bien, como materia prima. Esto, además de bajar la producción de primer uso, propicia la generación de nuevos proyectos y emprendimientos, dando lugar a productos y servicios sustentables, los que también podrán ser publicados en la misma plataforma.

Indunext market permite una compra y venta fácil de residuos industriales, productos y servicios sustentables a nivel nacional, permitiendo, además, a las empresas, realizar actividades colaborativas y en red, que generen proyectos especiales, constituyéndose así en una aceleradora nacional de proyectos circulares. La plataforma permite encontrar lo que se necesita, solicitando desde la misma, subproductos, productos o servicios sustentables de manera sencilla y rápida.

¿Cómo consideras que se está valorando actualmente la Economía Circular en Chile?

A mi parecer, el Ministerio del Medio Ambiente en Chile, ha realizado una extensa y buena labor en este aspecto; se cuenta con una oficina de economía circular y una hoja de ruta para la misma. Sin embargo, mientras no estemos regulados con leyes, o bien, no exista la “obligación” -por parte de los usuarios y las empresas- y no se cuente con un marco jurídico que permita asignar responsabilidades de reducción de emisiones, o exigir implementación y reporte de medidas de mitigación de emisiones y adaptación a los impactos del Cambio Climático, será difícil generar cambios más radicales y absolutamente necesarios para lograr lo que se requiere.

Hoy en día, a las empresas les resulta más barato y fácil “botar” que recuperar. Ha habido avances, como por ejemplo, la Ley Rep y una Ley Marco que da apoyo para la accionar del Estado, y lo compromisos adquiridos para bajar el uso del carbón, pero aún no es suficiente para lo que necesitamos realmente.

¿Qué crees que hace falta para generar mayor conciencia sobre una forma nueva de producir y de generar modelos de negocios que contribuyan al bienestar del sistema y del planeta?

Para tomar real consciencia de que el cambio climático existe y está presente debemos partir educando en todos los niveles posibles; colegios y universidades debieran estar de acuerdo en abrir sus mallas curriculares e incorporar, no sólo el problema, sino las posibles soluciones, ubicando en el centro el Modelo de Economía Circular en todos los niveles y todos los aspectos, disponiendo al medio ambiente como eje central de cualquier actividad económica o social, y conjuntamente a ello catalizar con un entorno de innovación.

Las universidades, a través de sus laboratorios, debieran considerar el re diseño de aquellos productos que generen mayor cantidad de residuos y trabajar en conjunto con las empresas, demostrando que es posible mejorar y bajar costos de producción, a través de la readecuación de procesos, incorporando la tecnología (industria 4.0), la innovación, la imaginación y, de esa forma, al ver los resultados concretarse crearemos una mayor conciencia empresarial y de toda la comunidad.

¿Cuál crees que es el principal aporte que las y los ingenieros comerciales pueden realizar en este ámbito desde sus áreas de conocimiento?

Los ingenieros comerciales debieran incluir en su mirada al medio ambiente y al entorno, incluyendo el cuidado de las personas, la transparencia y las métricas. Deben llevar estos puntos incorporados al ambiente laboral. Ya no se trata sólo de crecer y ganar dinero; el costo de hacerlo es muy alto, por lo que va mucho más allá. Es necesario crecer cuidando el entorno, con respeto, tanto al medio, como a las personas, crecer con sentido. No significa dejar de ganar dinero, sino que al hacerlo debe haber consciencia.

¿Cuáles son los principales desafíos a futuro?

El principal desafío es entender que la forma de crecimiento que se llevaba hasta hoy en día, se acabó. No olvidemos que “una de las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos de la ONU sobre el Cambio Climático (IPCC), en su nuevo informe publicado el 9 de agosto de 2021, manifiesta que el aumento de la temperatura del planeta en los últimos 120 años es un producto de los humanos. El estudio coincide en que el clima está cambiando en todo el planeta a una escala “sin precedentes”. Algunos de esos cambios, advierten, serán irreversibles y durarán cientos de miles de años” (https://www.bbc.com/mundo/noticias-58143985).

El problema ha sido nuestro modelo de desarrollo lineal basado en el extraer, producir, utilizar y botar, lo que nos ha llevado a usar indiscriminadamente nuestros recursos naturales. Para evitar este camino hacia la destrucción, se propone vivir bajo el concepto de economía circular, que tiene como objetivo principal optimizar los stocks extendiendo la vida útil de los productos, rebajando los flujos de materiales, energía y residuos. El desafío estará en encontrar e implementar mecanismos que permitan rediseñar procesos, reducir, reutilizar y, por último, reciclar insumos o productos. En palabras sencillas, el objetivo está en la eficiencia en el uso de los recursos.

Por Escuela de Negocios y Economía