Ir a pucv.cl

José Luis Villacañas Berlanga: “Defender la lógica de lo viviente implica cuestionar el horizonte actual del capitalismo”

En el marco de la inauguración del año académico del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), el historiador y filósofo español José Luis Villacañas Berlanga dictó la conferencia magistral “Por una gramática elemental de la vida”, donde reflexionó sobre las estructuras fundamentales de lo viviente, la complejidad de la vida humana y las tensiones contemporáneas entre las formas de organización social y las condiciones que hacen posible la vida.

Villacañas Berlanga es especialista en filosofía política, historia de la filosofía e historia de las ideas políticas, de los conceptos y de las mentalidades. Actualmente es catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y director de la Biblioteca Saavedra Fajardo de Pensamiento Político Hispánico.

El académico explicó que su propuesta busca aproximarse a las “evidencias básicas de lo viviente” desde una perspectiva fenomenológica, más que científica o bioquímica. “No pretendemos ofrecer una teoría científica de la vida, sino describir fenomenológicamente lo viviente en las evidencias que produce, en la medida en que todo viviente es activo”, señaló.

A partir de ello, sostuvo que toda forma de vida existe necesariamente en relación con un entorno, con otros y consigo misma. Para explicar estas dimensiones utilizó conceptos provenientes de la tradición fenomenológica alemana, como Umwelt (mundo circundante), Mitwelt (mundo compartido con otros) y Selbstwelt (mundo de sí o interioridad). Según indicó, no existe viviente que no se relacione selectivamente con su entorno ni que no establezca formas de cooperación y comunicación con otros.

“La vida humana complejiza enormemente estas estructuras básicas”, afirmó. En ese sentido, abordó la idea de la endosimbiosis como una de las claves evolutivas de la complejidad de la vida: la capacidad de ciertos organismos de integrar procesos reproductivos dentro de sí mismos, aumentando así sus niveles de organización, pero también sus riesgos e inestabilidades.

Para el filósofo, a medida que aumenta la complejidad de la vida, también crece la necesidad del cuidado como condición de estabilidad y continuidad. “El mantenimiento y estabilización de la vida tiene que basarse permanentemente en una estructura profunda de cuidado”, sostuvo.

Capitalismo y crisis de lo viviente

Consultado sobre la relación entre estas reflexiones y el contexto político contemporáneo, Villacañas fue crítico respecto de las formas actuales del capitalismo. A su juicio, el modelo contemporáneo de acumulación resulta incompatible con las condiciones que sostienen la vida tanto en el plano ecológico como humano.

“El capitalismo, tal como se desarrolla hoy, no es compatible con la lógica de lo viviente”, afirmó. En esa línea, argumentó que el deterioro medioambiental afecta las condiciones materiales de la vida, mientras que las dinámicas de hiperindividualización erosionan las formas de cooperación y convivencia social.

Asimismo, planteó que las nuevas formas tecnológicas de acumulación —basadas en redes sociales, virtualización e inteligencia artificial— impactan también la dimensión subjetiva de las personas. “Se rompe el mundo de sí, la interioridad, la posibilidad de construir un psiquismo mínimamente armonioso”, indicó.

Durante la entrevista, el académico también se refirió al concepto de “monstruo”. Desde una perspectiva evolutiva, explicó que lo monstruoso corresponde a aquellas formas de vida incapaces de sostener procesos de continuidad y reproducción.

“Podemos decir que el mundo hacia el que vamos es un mundo monstruoso, porque está diseñado contra las estructuras de generatividad y de mantenimiento de la vida”, señaló. En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias sociales, ambientales y subjetivas de un modelo que, a su juicio, amenaza las condiciones mismas de continuidad de lo viviente.

Por Sandra Rojas

Facultad de Filosofía y Educación