PUCV saluda al nuevo Obispo de San Felipe, Monseñor Gonzalo Bravo Álvarez

26.05.2020

Como Pontificia Universidad Católica de Valparaíso le deseamos al padre Gonzalo Bravo el mayor de los éxitos como nuevo Obispo de la Diócesis de San Felipe de Aconcagua.

Sabemos la enorme responsabilidad que esto significa y estamos seguros que su sello de profunda humanidad y cercanía con los más necesitados, impactará de manera positiva a la Diócesis de San Felipe.

Hoy también es la ocasión para agradecer la enorme generosidad y entrega del padre Gonzalo Bravo a la Universidad, a la que llegó como profesor en 2001 cuando se sumó a la planta académica del Instituto de Ciencias Religiosas y donde ha formado a numerosas generaciones de profesores de religión y teólogos.

Como investigador, además ha participado en múltiples estudios que han contribuido a consolidar el sello valórico institucional de la PUCV. Fue uno de los integrantes del equipo académico, junto a la recordada profesora Eugenia Colomer, que renovó las asignaturas de Antropología y Ética Cristiana de Formación Fundamental, entre muchos otros proyectos y actividades académicas que engrosan su vasto currículum universitario.

Como decano de la Facultad Eclesiástica de Teología, desde noviembre del año pasado, ha liderado un gran trabajo académico y de servicio a la Iglesia Católica y también a otras religiones, en la única facultad de estas características ubicada fuera de Santiago.

También sabemos que la comunidad de la Iglesia La Matriz va extrañarlo mucho, pues durante los últimos 12 años como Párroco se ha notado su sello profundamente cristiano, ayudando a los más desvalidos de la ciudad puerto, apoyando en diversas labores el trabajo del Comedor 421 y la creación de la Corporación La Matriz, junto con la organización de una serie de actividades para apoyar a quienes residen cerca del templo, donde nuestra Casa de Estudios ha participado como entidad colaboradora, a través de diversas unidades académicas y administrativas.

La PUCV se enorgullece de este nuevo nombramiento y nos encomendamos al Sagrado Corazón de Jesús, patrono de nuestra Institución, para que guíe sus pasos y lo acompañe en los nuevos caminos que nuestro Padre Dios le tenga preparado.