Estudiantes del Instituto de Música visitaron exposición sobre historia de Margot Loyola

Los alumnos de primer año se encuentran tomando el curso de Música Tradicional de Chile y pudieron interiorizarse sobre el valioso legado de la destacada folclorista y su particular método para investigar nuestra cultura.

27.09.2016

Los profesores Margot Loyola y Osvaldo Cádiz tenían un particular cariño por los cultores de las tradiciones de nuestro país y de América Latina. Cuando llegaban a un lugar no se hospedaban en los hoteles o residenciales para los turistas, sino que preferían quedarse en casas familiares donde permanecían por algunos días y se empapaban con la particularidad de la música, la danza y los momentos que marcaban la cotidianeidad de los pueblos, donde se construye la cultura.

Para que los nuevos alumnos del Instituto de Música de la PUCV conozcan aspectos del legado y de la historia de nuestra Doctora Honoris Causa y Profesora Emérita Margot Loyola, los estudiantes de primer año y que cursan la asignatura de Música Tradicional llegaron a la exposición “Margot Loyola: un poco campesina, un poco maestra y un poco cantora” en Casa Central, donde compartieron con el profesor Osvaldo Cádiz y aprendieron del método de investigación etnográfica realizado por ellos.

En el recorrido participó el director del IMUS, Raúl Aranda, quien recordó que la profesora Margot Loyola dejó una huella imborrable en quienes tuvieron la posibilidad de ser sus alumnos.

“Los profesores Margot Loyola y Osvaldo Cádiz realizaban el curso de Danzas Tradicionales y también difundían los fundamentos de la etnomusicología y su investigación. En ese sentido, aparte de la danza se buscaba conocer la cultura, el lenguaje y el sonido. La cultura tiene varias expresiones, entre ellas la música y el baile, lo que se requiere analizar en su complejidad”, precisó.

Los estudiantes además pudieron conocer el aporte que realiza la PUCV través del legado que protege el Fondo de Música Tradicional Margot Loyola que funciona en la Casa Central. “La idea es que ellos se encanten con la música tradicional y se dediquen a difundirla y cultivarla”, complementó Aranda.

UNA GRAN MAESTRA EN LA CATÓLICA DE VALPARAÍSO

Osvaldo Cádiz, quien fue su esposo, recuerda cómo eran las clases de la profesora Margot Loyola en el IMUS, donde se preocupaba de cada detalle, incluso trayendo a diversos cultores de la música popular y de diversos lugares del país.

“Nosotros le decíamos a los estudiantes que nosotros les mostrábamos lo que el pueblo nos había enseñado y desde aspectos de la vida cotidiana o anécdotas se podía apreciar la cosmovisión de las comunidades. Allí derivamos en el canto y la danza. Las clases eran especiales. Margot se preocupaba de los alumnos y llegaba siempre con pancito. Había una relación muy humana. Se traía a la sala de clases a los cantores del puerto, a representantes de la cultura mapuche, de Isla de Pascua, al Motemei de Valparaíso que explicara su grito. Nosotros hacíamos cultura viva”, rememoró.

Cádiz agrega que prácticamente la totalidad de los profesores del Instituto de Música alguna vez tuvieron clases con ellos, quienes comenzaron en la Universidad en 1972. “Margot siempre decía que en la Católica de Valparaíso le habían enseñado a ser maestra. Antes habíamos efectuado algunos talleres en diversas instituciones, pero acá lo hicimos de manera más sistemática. Nos dieron plena libertad para realizar los programas académicos y fueron los alumnos los que nos empezaron a guiar por medio de sus preguntas”, señaló.

Jorge Quinteros fue uno de los alumnos que participó en el recorrido. “Fue interesante conocer la muestra y los testimonios del profesor Cádiz. Es bueno que se abran estos espacios como el Fondo de Música Tradicional Margot Loyola y que toda la Universidad pueda acceder a estos lugares. La maestra Margot fue una de las mayores intelectuales del mundo de la música chilena y trabajó precisamente acá en la Universidad”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio