Instituto de Historia presentó libro biográfico de destacado arquitecto autor de numerosas obras en la Región

“Arnaldo Barison Desman (1883 – 1970). El retrato de un artista” se titula el texto que relata aspectos de la vida personal y laboral en Valparaíso de este importante arquitecto italiano, responsable del diseño y construcción de obras como la Biblioteca Santiago Severín, Palacio Baburizza y el Palacio Valle, que actualmente es sede del Instituto de Historia PUCV.

21.11.2018

“La presentación de este libro es una ocasión para celebrar y agradecer. Es un acto académico, pero también familiar, porque están los descendientes de Arnaldo Barison Desman, quienes quisieron plasmar en este texto la vida y obra de este arquitecto que llegó desde Italia a comienzos del siglo XX, dejando en la zona su importante legado artístico. La Facultad de Filosofía y Educación y el Instituto de Historia se suman a este merecido homenaje a través del lanzamiento de este texto biográfico”, informó el doctor José Marín Riveros, decano de la citada Facultad.

“Arnaldo Barison Desman (1883 – 1970). El retrato de un artista” se titula el libro que fue presentado en el Instituto de Historia y cuya autora es Gloria Barison Roberts, hija del destacado arquitecto que estuvo a cargo de construir el Palacio Valle, actual sede de esta unidad académica.

“Mi padre con su magnífica obra sembró en mí la inspiración que da vida a este libro, que fue financiado gracias al apoyo de nuestra familia. Con este texto colaboraron en este viaje de reencuentros con la familia, el arte y la cultura”, comentó Gloria Barison Roberts.

En esta presentación también participaron hijos, sobrinos, nietos y bisnietos de este arquitecto junto a profesores y alumnos del Instituto de Historia PUCV. “Arnaldo Barison, cuyo héroe máximo era Colón, porque había descubierto América; miraba los mapas de las diversas naciones imaginándolas. Chile le llamaba la atención y deseaba conocer esta tierra. En el libro describimos el contexto histórico de la época en que viajó, las obras en las cuales trabajó y su vida familiar”, comentó Ignacio García Barison, nieto de Arnaldo Barison.

Sobre el artista

Arnaldo Barison Desman nació el 14 de noviembre de 1883 en Venecia, Italia. Su padre, Giuseppe Barison fue un afamado pintor cuyas obras han sido expuestas en grandes centros artísticos y capitales de Europa. Dos de sus hermanos destacaron también como artistas: Bianca, concertista de piano y Cesare, eximio violinista aclamado en su país. Arnaldo Barison ingresó a la “Scuola Industriale” en Trieste, el año 1898, y al cabo de cinco años egresó como un flamante arquitecto, comenzando su carrera profesional como colaborador en el diseño de asombrosas obras en la ciudad de su niñez y adolescencia.

Arnaldo Barison junto a otro arquitecto, Renato Schiavon, decidió viajar a Chile, siendo sus principales motivaciones el poder ejercer su profesión, ayudar en la reconstrucción de Valparaíso (que quedó destruida luego del terremoto de 1906), pero también cumplir una promesa nacida de un anhelo personal por emprender esta travesía.

No fue fácil para los noveles arquitectos incorporarse a la reconstrucción. En un comienzo dedicaron sus empeños a efectuar pequeñas obras de ornamentación y en tertulias con coterráneos se dieron a conocer por sus habilidades, por lo que no demoró mucho el ser solicitados para publicar caricaturas y dibujos en diarios y revistas.

Barison constituyó una sociedad con Renato Schiavon, y en 1908 un funcionario de aduanas llamado Wenceslao Campusano, les encargó que construyeran una hermosa y elegante vivienda en el cerro Artillería, obra que sigue en pie, y está presente en muchas postales famosas de Valparaíso.

Conocido y admirado, el arquitecto siguió construyendo variadas obras en distintos barrios de Valparaíso y en otras localidades de esta provincia: Biblioteca Santiago Severín, Palacio Baburizza, Palacio Valle, Palacio Rioja (decoración interior), edificio Gobernación Eclesiástica, Molinos y Fideos Carozzi, Teatro Victoria (restauración), Casa Francesa (reconstrucción), entre otros trabajos.

Por Natalia Cabrera Vásquez

Instituto de Historia