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Arquitectura y Trabajo Social realizan proyecto conjunto en campamento Villa La Cruz

Miércoles 7 de octubre de 2026

Estudiantes y académicos de las escuelas de Trabajo Social y de Arquitectura y Diseño han trabajado conjuntamente durante este semestre en el proyecto de creación interdisciplinaria “InfraLAB: Exploraciones visuales y narrativas sobre infraestructura social e imaginarios de futuro”, tesis de magíster de Arquitectura de César Fuenzalida, Rodrigo Alliende y Sebastián Aravena, y que cuenta con la guía de las y los profesores Leticia Arancibia, Emanuela Di Felice, Vicente Del Rio y Benjamín de la Paz.

El trabajo se sitúa en el campamento Villa La Cruz de Reñaca Alto, Viña del Mar, que tras 25 años de espera se encuentra en proceso de radicación. Ahí, los participantes pudieron explorar, observar y dialogar en terreno con sus habitantes para conocer, de primera fuente, sus necesidades.

César Fuenzalida explicó que el proyecto, financiado por la PUCV y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, “tiene como origen realizar una experimentación metodológica y creativa que cruce las temáticas que estudiábamos en nuestras tesis en la Escuela de Arquitectura y Diseño, y dialogar a través de distintas disciplinas. En ese camino encontramos el apoyo de la Escuela de Trabajo Social, con la que hasta el momento llevamos dos meses de labor”.

Asimismo, destacó que “una de las cosas más valoradas de esta propuesta fue atrevernos a postular un laboratorio que pone énfasis en el proceso de experimentación y eso ha sido llevado a cabo a partir del diálogo teórico, de conceptos y a partir de la experiencia territorial”.

Profesores y estudiantes visitaron Villa La Cruz donde realizaron caminatas y entrevistas con los vecinos. A partir de ese trabajo narrativo y de asociación de conceptos se realizará un storyboard para evaluar cómo cambia la forma de investigar y de relacionarse con territorios más postergados.

Leticia Arancibia, profesora y jefa de Investigación de la Escuela de Trabajo Social, destacó el diálogo entre ambas escuelas para enfrentar la vida de los campamentos. “Es una realidad que todos conocemos a través de los medios de comunicación, pero con la cual no tenemos una cercanía cotidiana. Son vidas que permanecen ocultas y que normalmente la gente, cuando refiere a ello, manifiesta desconocimiento e incomprensión de lo que significa la instalación en asentamientos irregulares y los desafíos respecto al derecho a la vivienda”.

En ese sentido, Emanuela Di Felice, académica de la Escuela de Arquitectura y Diseño, explicó que la idea es que los alumnos “tengan una visión encarnada y situada de la vivencia del campamento, desde un punto de vista de la infraestructura y de lo que son todas las narrativas que han sido invisibilizadas y que caracterizan a la comunidad desde un punto de vista simbólico, humano y espacial”

Desafío académico

Para las alumnas y los alumnos de ambas carreras ha sido una experiencia enriquecedora y desafiante. “Al principio el trabajo interdisciplinario cuesta. Los profesores avanzamos mucho en nuestro diálogo, y en los estudiantes es un proceso más largo que a través de cada una de las fases del proyecto (observar de manera conjunta, visitas al terreno, talleres conjuntos, diálogo, discusiones), dan forma a una reflexión teórica y práctica sobre lo que significa habitar lo social, habitar el lugar y, también, poder vivir en comunidad”, agregó la profesora Arancibia.

Vicente Arancibia, estudiante de tercer año de Arquitectura, destacó que la iniciativa le ha parecido “genial” y que “es un punto muy distinto a lo que hacemos generalmente en la carrera y es como un aire fresco que llega. Distanciarse de los proyectos, de las maquetas, es un proceso muy interesante. Ir a Villa La Cruz fue como un despertar para nosotros, cambiamos el punto de vista, porque no es lo mismo estar ahí que ver todo en la pantalla de un computador o en textos”.

Su compañera de taller, Linette Trigo, quien está en el penúltimo año de Trabajo Social, destacó que este cruce disciplinario “ha sido enriquecedor, porque es importante compartir distintos puntos de vista sobre un mismo tema o una misma comunidad. En la carrera siempre nos destacan la importancia del trabajo multidisciplinario y, en este caso, es interdisciplinario, ya que estamos cruzando información”.

Por Claudia Carvajal

Escuela de Trabajo Social

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