
Con representantes de establecimientos educacionales de la Diócesis de Valparaíso, se realizó en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso el 2° Encuentro de Colegios Católicos, instancia orientada a abordar los desafíos de la convivencia escolar y la gestión educativa desde una perspectiva integral.
La iniciativa fue organizada conjuntamente por la Dirección de Vinculación Social y Sostenibilidad y el Área Episcopal para la Educación de la Diócesis de Valparaíso, bajo el título “¿Es posible gestionar una buena convivencia estudiantil en el contexto actual?"
Las palabras inaugurales estuvieron a cargo del Vice Gran Canciller de la PUCV, fray Cristian Eichin, quien expresó que “la educación católica es llamada a ser un signo concreto de esperanza, un espacio donde se recupera la conciencia de que pertenecemos a una sola familia humana y donde rechazamos toda forma de indiferencia o descarte, un lugar donde la autoridad se ejerce como servicio y donde el conflicto puede transformarse en aprendizaje”.
Los y las asistentes reflexionaron sobre la necesidad de transitar desde un modelo educativo transaccional hacia la construcción de comunidades basadas en la confianza, el afecto y el respeto mutuo. Asimismo, destacaron que la gestión directiva debe priorizar la humanización de la enseñanza, reconociendo los saberes de las familias y promoviendo espacios de participación estudiantil más allá del ámbito académico.
Al respecto, la directora de Vinculación Social y Sostenibilidad de la PUCV, Karina Toledo, añadió que “para nuestra Universidad, este segundo encuentro con colegios católicos en torno a la convivencia escolar es una expresión concreta de nuestro compromiso con la formación integral y la construcción de comunidades educativas más humanas, respetuosas e inclusivas. En la ocasión, aportamos con metodologías y herramientas para enfrentar de mejor manera los desafíos que hoy impactan la convivencia en las escuelas”.
El Delegado Episcopal para la Educación de la Diócesis de Valparaíso, José Ignacio Latorre, añadió que “el gran desafío que tenemos es mantener el reencanto en nuestra labor docente, a pesar de los contextos de violencia que lamentablemente estamos viviendo. Hoy hemos recibido algunas orientaciones interesantes para no perder la esperanza y de que nosotros como colegios católicos debemos ser un foco de diálogo”.
Expositores destacaron instancia de encuentro
El primer expositor fue el destacado profesor y doctor en Psicología, Ángel Bustos, quien propuso que la clave para una convivencia escolar exitosa radica en la construcción de vínculos afectivos genuinos entre docentes y estudiantes. “La clave es amar al otro, lo que significa aceptar al otro, en este caso desde el profesor al alumno. Aceptar al otro, como dice Humberto Maturana, como un legítimo otro, que no es ni peor ni mejor: es aceptar al otro como legítimo otro”, reflexionó.
La segunda exposición estuvo a cargo del coordinador del Programa PACES de la PUCV, Héctor Opazo, quien propuso reemplazar el clientelismo educativo por la creación de vínculos de confianza y respeto entre docentes, estudiantes y sus familias, rescatando además los saberes culturales de estas últimas.
“Una de las principales recomendaciones es revisar el proyecto educativo institucional, cuáles son los valores que tenemos y que queremos compartir con la familia y en particular con la alianza Familia-Escuela, reconocer cuáles son los conocimientos que tienen las familias, que vienen con ciertos conocimientos sobre su cultura, sobre sus hijos, lo que nosotros podemos potenciar y articular con nuestros proyectos educativos institucionales”, añadió.
Los asistentes al encuentro destacaron la instancia como una valiosa oportunidad de aprendizaje. Rocío Urbina, del Colegio Santa Filomena de Quintero, expresó que “nosotros como colegios católicos tenemos que trabajar desde los valores y desde toda la educación formal. Colaborar directamente con los estudiantes y que ellos vayan mejorando también sus conductas para que en el futuro potenciemos una educación católica integral porque la convivencia no es sólo responsabilidad de los profesores y estudiantes, sino que de toda la comunidad educativa”.
Víctor Pérez, director del Colegio Niño Jesús de Praga de Quillota, añadió que resulta fundamental detener la rutina para analizar la convivencia escolar desde una perspectiva técnica y humana.
“Es valioso reconocer a nuestros estudiantes con cariño, con respeto y con amor, donde se producen los procesos educativos más formales y más profundos, que es la invitación que hacemos también a los equipos de gestión, pues nosotros somos modelos para nuestros profesores. Al humanizar la educación, eso se ve reflejado en nuestros estudiantes y sus familias”, concluyó.
Por Juan Paulo Roldán
Dirección de Comunicación Estratégica