
Con una jornada de cierre orientada al diálogo y la reflexión colectiva, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso finalizó la primera versión del Curso de Perspectiva de Género dirigido a jefaturas del Personal de Apoyo a la Academia, instancia formativa que se enmarca en la implementación de la Política de Equidad de Género institucional.
El curso, desarrollado por la Dirección de Equidad de Género en colaboración con la Dirección de Personas, combinó un componente autoinstruccional con sesiones presenciales, lo que permitió fortalecer conocimientos y generar espacios de intercambio entre jefaturas y unidades, promoviendo una mirada compartida sobre los desafíos y avances en materia de equidad de género en la gestión universitaria.
En esa misma línea, la directora de Equidad de Género, Yesika Herrera, destacó que este proceso formativo se orienta a generar bases compartidas para comprender e incorporar la perspectiva de género en la vida universitaria. Al respecto, señaló que uno de los principales aportes del curso es contribuir a la construcción de un lenguaje común, que permita analizar críticamente las prácticas cotidianas y las formas de relación al interior de la institución.
Asimismo, explicó que la iniciativa busca visibilizar y abordar aquellas dinámicas que pueden afectar el buen trato, junto con profundizar en los desafíos pendientes en materia de brechas de género, identificados en el diagnóstico institucional de 2023. De esta forma, agregó que este tipo de espacios permiten avanzar desde la reflexión hacia la acción, fortaleciendo herramientas concretas para la gestión universitaria.
La directora añadió además que iniciar este proceso con personas que están en cargos directivos responde a su rol estratégico en la promoción de cambios culturales y organizacionales, en coherencia con los lineamientos establecidos en la Política de Equidad de Género, que impulsa la transversalización de este enfoque en todos los ámbitos del quehacer institucional.
Desde el equipo a cargo del diseño e implementación del curso, la relatora, doctora María Soledad Ascencio valoró esta experiencia como un paso relevante en el camino hacia la institucionalización de la perspectiva de género. En ese contexto, destacó que este tipo de instancias no solo permiten adquirir herramientas, sino también abrir espacios de conversación e intercambio entre distintas miradas, lo que resulta clave para construir acuerdos y proyectar transformaciones a nivel organizacional.
Asimismo, subrayó que estos espacios formativos son fundamentales para avanzar en cambios culturales al interior de las universidades, ya que contribuyen a instalar la equidad de género como parte de la cultura institucional. En esa línea, enfatizó la importancia de dar continuidad a estas instancias y ampliarlas progresivamente a otros trabajadores y trabajadoras de la comunidad universitaria.
Asistentes valoraron espacio de aprendizaje
La instancia fue valorada por quienes participaron en esta primera versión. Claudia Parra, directora del Programa de Inglés, destacó la posibilidad de complementar el trabajo individual con espacios de encuentro presencial. Según señaló, el espacio permitió conocer diversas perspectivas dentro de la universidad al mismo tiempo que aportan a instalar de manera transversal los conceptos asociados a la equidad de género en el quehacer institucional.
Por su parte, Manuel Contreras, jefe de la Unidad de Aseo, Logística y Vigilancia de la Dirección de Infraestructura y Gestión de Campus, relevó el impacto práctico de los aprendizajes adquiridos.
En su experiencia, el curso permitió incorporar nuevos elementos para el trabajo cotidiano, especialmente en contextos donde se interactúa con equipos diversos. Además, valoró la oportunidad de reflexionar sobre las brechas existentes y los desafíos pendientes en materia de equidad, destacando avances concretos en su unidad, así como la necesidad de seguir promoviendo una mayor participación de mujeres en distintos espacios laborales.
El Curso de Perspectiva de Género forma parte de una estrategia institucional que busca implementar de manera progresiva la Política de Equidad de Género. En ese contexto, se proyecta una segunda versión dirigida a jefaturas que no pudieron participar en esta primera instancia, así como su extensión a otros trabajadores y trabajadoras, con el objetivo de seguir fortaleciendo una cultura organizacional basada en el respeto, el buen trato y la igualdad de oportunidades.
A través de este tipo de iniciativas, la universidad continúa avanzando en la consolidación de espacios formativos que no solo entregan herramientas, sino que también promueven el diálogo y la reflexión colectiva, elementos clave para construir una comunidad universitaria más equitativa e inclusiva en todo el quehacer universitario.
Por Yaznarie López
Dirección de Equidad de Género