
Con el objetivo de influir no solo en la práctica pedagógica local, sino también en las políticas públicas de educación superior a nivel nacional e internacional, un grupo interdisciplinario de académicos de la Universidad investiga sobre la Inteligencia Artificial (IA) y su impacto en la docencia universitaria.
Se trata de un proyecto que, mediante grupos focales, analiza cómo la IA impacta el bienestar emocional de profesores y alumnos, así como la transición de modelos educativos tradicionales hacia enfoques digitales. A través de talleres y metodologías colaborativas, los investigadores buscan establecer principios sobre el uso ético, la democratización del acceso a esta tecnología y el fomento del pensamiento crítico.
La investigadora Sandra Catalán, jefa de vinculación con el medio en la Escuela de Pedagogía y académica de la carrera de Educación Especial, explicó que el grupo que integra está conformado por profesionales de distintas disciplinas como Ingeniería, Matemática, Historia y Pedagogía. Su labor es analizar, investigar y generar propuestas sobre intereses, barreras y facilitadores de la IA en la docencia universitaria, así como la responsabilidad ética del académico sobre qué tipo de IA utilizar y con qué propósito.
“El objetivo final es que estos hallazgos influyan no solo en la práctica pedagógica local, sino también en las políticas públicas de educación superior a nivel nacional e internacional. Con esta iniciativa, se pretende posicionar al docente como un mediador esencial que acompaña al estudiante en el manejo profesional y responsable de las herramientas tecnológicas actuales”, detalló Sandra Catalán.
Agregó que el rol docente debe mutar hacia uno más mediador y de acompañamiento, otorgando el protagonismo al estudiante. Asimismo, advirtió que –aunque se cree que son nativos digitales– los alumnos suelen usar las tecnologías principalmente para redes sociales, por lo que el uso profesional y ético de la Inteligencia Artificial debe ser intencionado desde la enseñanza.
Componente ético en el uso de IA
El académico de la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV, Daniel Pinto, detalló que el surgimiento de esta investigación sobre IA dentro del ámbito de la docencia universitaria, también contempla la adquisición de nuevas competencias y el análisis del impacto de esta tecnología en las habilidades tradicionales.
En este sentido, destacó la importancia de establecer lineamientos éticos y "puntos no negociables" para guiar la enseñanza ante al avance tecnológico.
“El tema del bienestar psicológico y emocional frente al uso de la IA es fundamental. Aspectos como la forma en que esta tecnología nos impulsa a adquirir competencias nuevas, si implica la pérdida de ciertas habilidades o definir cuáles son las barreras no negociables que deberíamos fijar para guiar la actividad docente en la educación superior, son algunas de las aristas que posee esta investigación”, complementó Pinto.
Finalmente, el académico valoró positivamente la generación de instancias como el Día de la Inteligencia Artificial, organizado por la PUCV con el fin de dar a conocer el trabajo que realizan distintos académicos en torno a esta tecnología. Añadió que “el uso de la IA puede entenderse como una marea creciente y, en lugar de esperar a que el agua nos cubra, la Universidad está construyendo diques y canales de navegación de forma oportuna para aprovechar su fuerza sin que los estudiantes o docentes pierdan el equilibrio”.
Por Erika Schubert
Dirección de Comunicación Estratégica